NEIL YOUNG: Living With War (Reprise/Warner)
Ya el título lo dice todo: Viviendo con la guerra. Y Neil Young
quiere dejar claro que no está en absoluto de acuerdo con el
Presidente Bush en un disco que define como folk-metal y que tiene las
letras más directas de su carrera, como en "Let’s
Impeach The President" ("Procesemos al Presidente").
Por supuesto que en este momento hasta no cuesta mucho criticar al Gobierno
USA, pero no se puede decir más alto y más claro de lo
que lo hace Neil Young en el que, además, es un disco de sonido
guitarrero, a medio camino entre Zuma y Ragged Glory. Además,
si el resto de las canciones brillan como nunca desde aquel añorado
álbum suyo de 1991, está claro que éste no es un
disco cualquiera del canadiense. Necesario tanto por lo que dice como
por lo que significa de reencuentro con su musa.
CIBELLE: Shine Of Dried Electric Leaves (Crammed-Nuevos Medios)
Han
pasado seis años desde que la descubriéramos en Sao Paulo
Confessions del malogrado productor Suba y tres desde su álbum
de debut. Todo lo bueno que se podía desprender de aquellos dos
discos, con los que se la incluyó, muy a su pesar, en lo que
se dio en llamar ‘nova bossa nova’ o ‘bossa nova electrónica’,
queda ampliado en este segundo disco. Las versiones de Tom Waits, Antonio
Carlos Jobim o Caetano Veloso casi quedan ensombrecidas por sus propias
canciones, en las que hay experimentación, pop, funk, samba aterciopelada,
psicodelia... Pocos discos brasileños así han salido de
aquel país-continente en los últimos años. Ahora
sólo falta que allí, donde es casi una desconocida, se
den cuenta.
THE RACOUNTERS: Broken Boy Soldiers (XL-Popstock!)
Jack
White ha dado el paso correcto. Para no quedar anquilosado en lo que
representa su banda desde hace 10 años, The White Stripes, se
ha unido a su amigo de Detroit -y magnífico compositor pop- Brendan
Benson, y han compuesto, junto con Jack Lawrence y Patrick Keeler de
The Greenhornes (con quienes White ya contó en el disco de Loretta
Lynn Van Lear Rose) un grupo de canciones a partir de un primer tema,
"Steady As She Goes", que les sirvió para tomar contacto.
El resultado es uno de los discos rock del año, con momentos
que llevan del Revolver de los Beatles al Physical Graffiti’ de
Led Zeppelin. Eso sí: "Intimate Secretary" sí
podría haber figurado en un disco de The White Stripes, pero
tampoco es que importe demasiado.
CANDI STATON: His Hands (Honest Jons-EMI)
La
resurrección soul del año, después de las protagonizadas
en temporadas anteriores por Solomon Burke, Al Green o Bettye Lavette,
nos devuelve a la actualidad a Candi Staton, curiosamente en el sello
de Damon Albarn de Blur, que está demostrando un gusto ecléctico
e inmaculado en sus ediciones. Aquí, junto a canciones de Merle
Haggard ("You Don’t Have Far To Go"), Charlie Rich ("You
Never Really Wanted Me"), Bobby ‘Blue’ Bland ("When
Hearts Grow Cold") o Solomon Burke ("Cry To Me"), todas
ellas arropadas con la producción espartana de Mark Nevers de
Lambchop, lo que verdaderamente pone la piel de gallina es "His
Hands", escrita por Will Oldham, y en la que Candi Staton vive,
más que canta, una historia de amor, abuso y redención.
DONALD FAGEN: Morph The Cat (Reprise/Warner)
No
se puede decir que Donal Fagen sea precisamente prolífico, al
menos en solitario. Desde 1982, año en que editó su debut
con su nombre, el maravilloso The Nightfly, sólo había
publicado el fallido Kamakriad en 1993 -aunque por el medio han visto
la luz dos discos del grupo que lo puso en el mapa, Steely Dan-. Puede
que todo el tiempo que se toma en componer sus canciones lo necesite
para perfeccionar ese sonido redondo, inmaculado, adulto, compacto,
en el que tan bien fusiona el jazz, el pop y el soul, un estilo en el
que se puede decir que, salvo su propia banda, nadie ha intentado. Morph
The Cat con abundantes alusiones a Nueva York, incluyendo un hilarante
encuentro con una guardia de seguridad de un aeropuerto, recupera toda
la gloria de su debut, aunque sea 24 años después.
JAPAN: The Very Best Of (Virgin)
Por
fin esta aquí el recopilatorio de Japan del que tanto se había
hablado, el primero que reúne la etapa Hansa y la de Virgin.
Lo que viene a recordar este álbum es que Japan, formados en
1974 bajo la influencia glam de David Bowie y los New York Dolls, siguieron
un camino que los llevaría a un pop estilizado que los convertiría
en uno de los grupos más imaginativos, sofisticados y enigmáticos
de los 80. Como introducción a la historia del grupo, éste
es un buen inicio, aunque debe tenerse en cuenta que una canción
aparece en dos ocasiones ("Ghosts"), que se han escogido algunas
versiones single cuando las de los álbumes eran más completas
("Quiet Life") -y viceversa ("Polaroid")- y que
se han obviado algunas de sus mejores canciones ("Oil On Canvas",
"The Other Side Of Life", "Alien", "Swing"...)
CHEIKH LO: Lamp Fall (World Circuit-Nuevos Medios)
Tras
seis años, el tercer disco de Cheikh Lo, toda una figura de la
música no anglosajona, lo presenta más internacional que
nunca. A pesar de ser originario de Senegal, y de haber sido un protegido
de Youssou N’Dour, Cheikh Lo consiguió con sus dos discos
de distribución mundial convertirse en una de las referencias
indispensables del África actual. Lamp Fall lo confirma, aunque
en este caso introduce elementos de flamenco, música cubana,
brasileña, jazz y funk para conseguir algo que es indudablemente
un estilo propio y ya único, aunque sin dejar de sonar, en ningún
momento, como música festiva, de celebración, optimista,
de baile. No en vano vive en el continente que ha dado el ritmo a una
buena parte de la música de todos los tiempos.
Varios: Monsieur Gainsbourg Revisited: a Tribute to Serge Gainsbourg
(Subterfuge)
Él
era el responsable de los gemidos de "Je T’aime Moi Non Plus",
aunque los interpretara Jane Birkin (la versión con la voz de
Brigitte Bardot quedó paralizada para no enfurecer a su futuro
marido millonario). El francés feo y seductor creó estilo,
a pesar de haber derivado de un estilo a otro sin tan siquiera peinarse.
Ahora, parte de los músicos actuales más en boga le rinden
homenaje en un disco en el que se nota, sobre todo, la devoción.
Entre ellos, Franz Ferdinand con Jane Birkin, Portishead, Michael Stipe,
Jarvis Cocker con Kid Loco, The Kills, Carla Bruni, Placebo, Marianne
Faithfull, Tricky o Marc Almond. Sólo por escuchar a Cat Power
y Karen Elson emulando a Jane Birkin ya vale la pena. 30 años
después sigue siendo mejor que la Viagra.