![]() |
|
Buscar en Arteshoy | |
Alejandro de la Sota. Una gran exposición de arquitecturaCírculo de Bellas Artes. Sala Juana Mordó. Madrid. Del 22 de mayo al 14 de junio de 2006
Por Julia Sáez-Angulo
Ganó el Premio Nacional de Arquitectura en 1974, la Medalla de Oro de Bellas Artes en 1986 y la Medalla de Oro de Arquitectura en 1988. Como comenta López Cotelo: "la obra completa de Alejandro de la Sota recoge un amplio espectro de lenguajes: del regionalismo expresivo o la reducción formal a la plasticidad estética. Llama la atención en ella la ausencia tanto de un desarrollo lineal como de un estilo único". Sus respuestas a los problemas de arquitectura son siempre sorprendentes y poco convencionales. Son resultado de un trabajo profundo y riguroso así como de una compleja personalidad del arquitecto. Fue sobre todo una obra dedicada al ser humano. Lástima que algunos de sus edificios se han demolido, como la casa en la calle Doctor Arce de Madrid –“se hizo casi con nocturnidad y alevosía”, declaró su hijo- y el mismo destino parece que tendrá, si alguien no lo remedia, la fábrica de la central lechera Clesa. La metodología de trabajo propia de Alejandro
de la Sota en la resolución de los proyectos, se caracteriza por
la continua aspiración a la calidad, por una ambición para
cubrir todo el espectro de la problemática funcional, constructiva
y formal que la arquitectura presenta. Una búsqueda de la síntesis
es un proceso siempre abierto que aspira a conseguir un objetivo inicial
claramente marcado mediante un interrumpido acercamiento a la meta deseada
hasta alcanzar su culminación en la obra terminada. La herida del lugar y del tiempo orientan la obra de Alejandro de la Sota. Todos sus proyectos se desarrollan a partir de las características del lugar. La escala humana manda en tanto que el hombre es el usuario de la arquitectura, y la funcionalidad determina el orden. El espacio se utiliza de manera controlada y se le ordena en secuencias emocionales. La búsqueda de la luz es una constante en sus objetivos y su interés por la técnica lleva aparejado el deseo de hacer una arquitectura del presente. La utilización virtuosa de productos industriales dota a los edificios de la Sota de una especial textura y materialidad. La arquitectura como arte utilitario le hace contemplar con atención todos los factores que intervienen en ella: lugar, tiempo, luz, función, materiales y técnicas constructivas. De la Sota diseñó también mobiliario,
entre el que se encuentran espléndidos sillones que bien merecen
conservarse en el Museo de Artes Decorativas antes de su desaparición
total.
|
Nº 12 - Junio / Julio de 2006 |
© ArtesHoy.com - Todos los derechos reservados |