De Cranach a Monet. Obras Maestras de la Colección Pérez Simón
Museo Thyssen-Bornemisza. Madrid. Del 20 de junio al 10 de septiembre de 2006
Por Julia Sáez-Angulo
Hay
cierto paralelismo entre los objetivos y las colecciones Thyssen y Pérez
Simón (Asturias, 1941): ambos creadores empresarios abrieron al
público su patrimonio artístico para educación y
disfrute de todos los ciudadanos. No obstante, la colección Thyssen
carece de pintura victoriana, mientras que la Pérez Simón
no cuenta con ninguna representación expresionista.
La colección mexicana que ahora se presenta ahora
en Madrid tiene la particularidad de contar con un particular conjunto
muy valioso de pintura victoriana –el mejor fuera de Inglaterra-
con piezas singulares prerrafaelitas (1) como el espectacular cuadro "Las
rosas de Heliogábalo" o "Paraíso terrenal"
de Sir Lawrence Alma-Tadema; la
"Venus Verticordia" de Dante Gabriel Rossetti; "La bola
de cristal" de Waterhouse o "La primavera" de Tissot.
La ciudad de México está preparando un museo de nueva arquitectura
para albergar toda la colección Juan Antonio Pérez Simón.
La Fundación JAPS, que gestiona este rico patrimonio, ha logrado
que una parte de los fondos se exhiban, por vez primera, en la exposición
madrileña. Esta selección abarca las escuelas italiana y
alemana de los siglos XIV-XVI; las escuelas flamenca y holandesa del siglo
XVII; las italiana, flamenca, francesa y española del siglo XVIII;
el academicismo y realismo del XIX; la escuela victoriana del XIX y termina
con el impresionismo y postimpresionismo.
Roxana Velásquez ha sido la comisaria responsable de la selección.
La colección Pérez Simón abarca
pintura, escultura, obra gráfica, dibujo y artes decorativas, además
de manuscritos, documentos y una biblioteca de arte de más de quince
mil volúmenes. Sus inicios se remontan a 1990 y es uno de los conjuntos
artísticos más valiosos de América Latina. El coleccionista
asturiano no se limitó a adquirir simplemente arte mexicano de
los muralistas como la mayoría de las colecciones del país,
sino que abarcó una geografía más internacional,
de ahí su singularidad.
En Madrid puede verse tan solo pintura pero de autores tan sobresalientes
como Tiépolo, Goya, Corot, Monet, Cézanne,
Gauguin, Pissarro, Renoir o Van Gogh. Los cuadros son muy especiales y
en este sentido se acercaría a la Frick Collection de Nueva York, con
la diferencia de que pueden salir de su sede. Cuenta nada menos que con
el Retrato de doña María Teresa de Vallabriga y Rozas (1783), esposa del
infante don Luis, 30 años más joven que su esposo, que figuró en la exposición
sobre el retrato español en el Museo del Prado y tiene la particularidad
de que exhibe el marco original de trabajo en el taller de Goya donde
pueden apreciarse las pinceladas del aragonés.
Un óleo sobre tabla de Lucas Cranach, el Viejo: "La Caridad" (1537), es
una de las piezas más extrañas y sorprendentes de la exposición: una mujer
desnuda amamanta y sostiene a una serie de niños igualmente desnudos.
El "Retrato de Lucie Bérard" (1884) de Renoir es otra pieza clave y el
cuadro "La segunda cosecha (Renadío)" (1879) de Julien Dupré ha sido el
seleccionado como imagen para la portada del catálogo. "La Virgen con
el Niño bendiciendo" (1610)
de Rubens es otra joya subrayada por Guillermo Solana, conservador jefe
del Museo Thyssen.
(1). De este movimiento se pudo ver recientemente una amplia muestra en
la Fundación La Caixa de Madrid.
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