The Undertones en conciertoPor Xavier Valiño
Había
lleno hasta la bandera por primera vez en A Estrada para ver a The Undertones.
Curiosamente, una banda con 30 años de existencia atrae más
gente que grupos de ahora o clásicos como Elliott Murphy. Será
que muchos -y la mayoría de la gente que se presentó era
gente joven- quieren catar ahora aquello que se conoció como punk
con uno de los escasos grupos que quedan en activo y que, sobre todo,
no han hecho de su reunión una gira más del Lucro Indecente,
como fue el caso de los Sex Pistols.
Gracias a su reunión de hace cuatro años
-una vez desmantelados That Petrol Emotion, el grupo con el que continuaron
en activo la mayoría de componentes de Undertones durante los 80
y parte de los 90- y también a su disco del 2003, Get What
You Need, The Undertones están otra vez en la carretera. Por
suerte, mantienen todos sus componentes originales (los hermanos John
y Damian O’Neill en las guitarras, Michael Bradley en el bajo y
Billy Doherty en la batería), excepción hecha de Feargal
Sharkey, su primer e inigualable cantante.
Y no sólo por su voz es recordado Sharkey, sino
también porque su actual sustituto Paul McLoone desmerece un tanto
al resto de la banda, con su gusto por incitar al público a batir
palmas y sus posturas un tanto fuera de lugar, algo que pensábamos
que s
e
había superado con el punk. El batería también llegó
al final del concierto de A Estrada un tanto falto de fuelle -pesan los
años-, pero el resto del trío sí que estuvo a la
altura de su leyenda en un teatro que, puede, no sea el mejor recinto
para ver a un grupo que pide disfrutar de pie y moviéndose sus
canciones.
Pero si en un concierto con sonido excelente caen canciones
como «Teenage Kicks», «You’ve Got My Number (Why
Don’t You Use It?)», «My Perfect Cousin», «Here
Comes The Summer», «Get Over You», «Jimmy Jimmy»,
«Julie Ocean», «True Confessions» y tantos otros momentos
memorables, entonces todo se olvida y se disfruta sin más.
