The Mamas & The Papas,el sueño de CaliforniaPor Xavier Valiño
No es que pasase mucho tiempo desde que se juntaron en 1965 hasta que se separaron en 1968, pero en
palabras de Papa John, «lo pasamos tan bien en dos años, que ya no había nada más
que disfrutar.» Aún así, The Mamas & The Papas se convirtieron en tan poco tiempo
en la familia real estadounidense del pop, los Beatles americanos.
Al igual que los Beatles, eran cuatro personalidades reconocibles al instante, distintas pero con
el mismo entusiasmo y capacidad para el espectáculo. John Phillips y su mujer Michelle,
Cass Elliot y Denny Doherty parecían y sonaban como nadie más en aquel entonces.
Atractivos por su vistosa presencia, eran unos profesionales y perfeccionistas enfrente del micro
que se dejaban llevar totalmente en el escenario.
Complete Anthology es justo eso: todo lo que grabaron. Sus cuatro discos entre 1966 y 1968 – If
You Can Believe Your Eyes And Ears , The Mamas & The Papas , Deliver y The
Papas & The Mamas -, más el endeble People Like Us grabado en 1971 después
de ser forzados a reunirse para cumplir obligaciones contractuales. Además, se incluye
su poco ensayada pero vigorosa actuación de cierre del Festival Monterrey Pop,
el 18 de junio de 1967, y un compacto de rarezas, canciones escogidas de sus discos en solitario
y sus primeras grabaciones como coristas del segundo disco de Barry McGuire en diciembre de
1965.
Fue precisamente gracias a Barry McGuire que John, Michelle, Denny y Cass, con el grupo todavía
sin nombre y con Cass aún no comprometida al cien por cien, hicieron su primera audición
para el sello Dunhill de Lou Adler. El comentario de éste de que «no podía creer
lo que estaba viendo y escuchando» es ya parte de la leyenda del rock. Lo que añadió a
continuación, «habían bajado de 80 viajes de ácido, eran sucios y estaban
intimidados y, aún así, cantaban como los ángeles,» aún dice más.
La versión que Barry McGuire hizo de » California Dreamin’ » cierra esta Complete
Anthology y
es idéntica a la de The Mamas & The Papas, salvo por dos pequeños detalles: la
voz tenor familiar de Denny Doherty es reemplazada por el gruñido áspero de McGuire
y una flauta veraniega sustituye al solo de armónica. Es la diferencia entre la mediocridad
y la magia del rock’n’roll y definía la canción que lanzó la montaña
rusa en la que se convirtió la carrera de The Mamas & The Papas.
Todos los elementos cruciales de su trabajo encontraron su lugar rápidamente y continuaron
inalterables durante los siguientes tres años: el productor Lou Adler, el ingeniero Bones
Howe y la crema de los músicos de sesión de Los Ángeles -el batería
Hal Blaine, el bajista Joe Osborne y el teclista Larry Knechtel, conocidos como The Wrecking Crew-
fueron tan importantes para el grupo como el equipo con el que contó Phil Spector para sus
legendarias grabaciones. Ellos proporcionaban el colchón perfecto sobre el que descansaban
las canciones de John Phillips y las imponentes armonías del grupo.
También los discos encontraron pronto su modelo: John Phillips escribía la mayoría
de los temas, a los que se le añadían algunas versiones escogidas, generalmente para
que se luciera Mama Cass, aunque con la sentida excepción de «Dedicated To The One I Love» que
se le dejó a Michelle. John venía del mundo del folk y su descubrimiento del pop
en 1965 (y de los Beatles en particular) le llevó a componer un montón de brillantes
melodías de éxito -«Monday Monday», «Where You Wanna Go», la autobiográfica «Creeque
Alley»- y canciones más artesanales para sus álbumes, a menudo más oscuras
en apariencia -«Straight Shooter», «No Salt On Her Tail», «Strange Young Girls»-.
Las diferentes voces de cada uno de los cuatro y su imagen estrafalaria fue lo que los situó en
otra dimensión al lado de sus coetáneos. El público encontró irresistible
su garbo hippie , bohemio, y sus extravagantes modales. Pronto se convirtieron en la apuesta
más segura en los circuitos de la música en directo y los únicos capaces de
encabezar el Festival Monterrey Pop del «verano del amor» de 1967.
The Mamas & The Papas también retaron a la moral conservadora de la sociedad estadounidense
con su osado desdén por los valores tradiciones. Los comentarios de Mama Cash estaban, generalmente,
fuera de lugar y no sólo tuvo un hijo sin casarse, sino que también proclamó que
había sido una «concepción inmaculada.» En lo más alto de su fama, Michelle
fue despedida temporalmente y reemplazada por otra mujer que se le parecía bastante, Jill
Gibson, por sus relaciones extramaritales, primero con el otro componente masculino del grupo,
Denny, y, luego, con Gene Clark de sus rivales The Byrds.
Aunque sobrevivieron a todo tipo de escándalos públicos, no consiguieron sobreponerse
a las fricciones entre John y Michelle, el resentimiento de Mama Cass con el liderazgo de John
y la sensación de aislamiento de Denny. Sus carreras en solitario no tuvieron mayor relevancia.
Mama Cass fue la que más éxito tuvo, hasta su muerte en 1974. Después, John
fue cayendo en un abismo personal y creativo por su adicción a las drogas, sin que pudiera
recuperarse. Murió en marzo del 2001.
Michelle y Denny, los supervivientes, son los productores de una película basada en la carrera
del grupo que se estrenará próximamente. Por ahora, Complete Anthology documenta
intensamente una historia condensada en dos años y medio y nos reencuentra con el talento
de John Phillips, quien lo dilapidó todo muy pronto por vivir demasiado al límite.
Nº 3 – Agosto / Septiembre de 2005
