TEMPORADA DE LA ORQUESTA Y CORO NACIONALES DE ESPAÑA
Se cierra la temporada de la OCNE con éxito en los resultados artísticos, aunque no
tanto de público. La programación, que ha abarcado desde octubre de 2004 hasta junio
de 2005, con un eje temático Viena 1900 sugerente en lo cultural, jugoso en lo
musical y variado en el plantel de intérpretes no ha atraído a nuevos abonados pero
tampoco ha entusiasmado a los antiguos. Sin embargo, este cambio de rumbo debe considerarse sólo
un inicio: si se continúa por la misma línea (y todo parece indicar que así será),
la programación de la Nacional acabará por convertirse en un imán para los
más inquietos y vivificará, por fin, a los espectadores del Auditorio.
La puesta en escena que Hugo de Ana ha diseñado para este Don Carlo se erige como el
elemento más destacado y con mayor relieve de las representaciones. Es indudable que tiene
una fuerza y una pujanza mayúsculas, que concita atención y despierta emociones.
No obstante, eso no significa que siempre resulte adecuada y que no puedan ponerse en cuestión
varias de sus ideas. Recupera, con mínimos cambios, la producción que el Real presentó en
marzo de 2001, por lo que no puede hablarse de nuevas aportaciones escénicas. En cualquier
caso, hay que reconocer que la ambientación acusa bien el paso del tiempo.
Nº 2 – Junio / Julio de 2005
