Susan Tedeschi, alma de bluesPor Xavier Valiño
Susan
Tedeschi puede ser un buen ejemplo. Como músico se formó
en el Berklee College Of Music, en el área de Boston, en Massachussets.
Después de formar su primer grupo a los 15 años, Smoking
Section, se unió al coro gospel de Berklee The Reverence Gospel
Ensemble y a distintos grupos de blues.
En 1994, tras recorrer los escenarios de la zona, ya
tenía su propio grupo y, al año siguiente, editaba su primer
álbum, Better Days, en el que quedaba claro que era una
aventajada alumna de Bonnie Raitt y una digna compositora e intérprete
de blues, algo que demostraban sus canciones y sus interpretaciones de
clásicos del blues y del primer rock’n’roll como «It
Hurts Me», «Ain’t Nobody Business» o «Hound
Dog».
Aquel disco sería reeditado después del
éxito de Just Won’t Burn en 1998, que muchos consideran
su primer álbum, en el que los nombres de Janis Joplin, BB King,
Bessie Smith, Big Mamma Thorton y, sobre todo, Bonnie Raitt empezaron
a aparecer ya ligados al suyo. Ese segundo disco tuvo una amplia repercusión,
ventas millonarias y una nominación al Grammy como mejor artista
novel junto a… ¡Britney Spears, Christina Aguilera, Macy Gray
y Kid Rock!
Tras cuatro años reaparece con Wait For Me,
en el que comienza a atisbarse que Susan Tedeschi busca algo más:
hay jazz, algo de gospel y hasta canciones de Dylan convertidas en baladas,
como «Don’t Think Twice It’s Alright». El directo
en compacto y DVD Live From Austin TX le sigue poco después,
en el 2004, como muestra de su trabajo en la carretera.
En todo este tiempo, Tedeschi no ha parado de hacer giras
continuamente, compartiendo escenario con un montón de artistas,
algunos de los cuales la adoptaron como una de sus mejores alumnas: BB
King, Buddy Guy, The Allman Brothers Band, Taj
Mahal,
John Mellencamp, Willie Nelson, Grateful Dead, Irma Thomas, Koko Taylor,
Bob Dylan, Jonny Lang o Dr. John.
Además, su matrimonio en 2001 con Derek Trucks,
sobrino del batería fundador de The Allman Brothers Band, Butch
Trucks, y componente de los grupos Derek Trucks Band, Allman Brothers
Band y el grupo de directo de Eric Clapton, no ha hecho más que
asentar sus lazos con la escuela de músicos ligados al blues.
Pero no sería hasta su disco del año pasado
Hope And Desire que Susan Tedeschi da el paso que la convierte en
una intérprete de las que no conviene pasar por alto, de las que
es capaz de tomar una canción ajena para convertirla en algo suyo,
luciendo su voz en todo su esplendor, en un disco con clásicos
de Rolling Stones, Bob Dylan, Otis Redding, Percy Mayfield, Ray Charles,
Fontella Bass, Aretha Franklin, Donny Hathaway o Iris DeMent.
¿Cómo crees que ha sido tu evolución
desde tu primer disco Better Days en 1995? ¿Qué
es lo más importante que has aprendido?
– Ha sido constante en relación al blues, pero
evolucionando hacia canciones con algo más de soul y gospel, y
también rhythm & blues, todo mezclado con composiciones originales.
En todo este tiempo he aprendido a no firmar ningún documento y
a no regalar mis canciones. También me he dado cuenta de que conviene
tener paciencia y ser honesta con tu música y con tus propias ideas.
Mirando hacia atrás, ¿hubieras cambiado algo?
– Pues probablemente hubiera hecho un disco y un video
para acompañarlo en aquel momento en el que tuve mi primera nominación
a los Grammy.
No sé si tú también aprecias, como los demás,
la diferencia entre tu nuevo álbum y los anteriores.
– Lo más evidente es que el nuevo disco está
compuesto íntegramente por versiones y que se aparta del formato
de blues tradicional de la mayoría de mis álbumes anteriores.
¿Cuál fue la motivación principal para escoger
las versiones que aparecen en Hope And Desire? ¿Cuál
es la que más te apetecía hacer y de cuál has quedado
más satisfecha?
–
Lo que queríamos era hacer versiones de grandes canciones que no
hubieran sido objeto ya de demasiadas interpretaciones anteriormente y,
también, grabar canciones que me emocionaran. La que más
ganas tenía de hacerle una versión es «Lord Protect
My Child», en especial por su contenido lírico. Estoy muy
contenta con cómo han quedado todas las canciones, aunque destacaría
especialmente «Evidence».
Pareces haber logrado el punto justo entre el blues y el soul,
algo no muy normal. ¿Cuál era la idea?
– Eso es, precisamente, lo que me gusta de la música,
y quería dar a entender que el blues y el soul son muy similares,
según yo lo veo.
Supongo que Joe Henry tuvo un papel importante. Me gustan sus
discos recientes con Solomon Burke y Bettye LaVette. ¿Eran una
muestra de lo que buscabas?
– Sí, hasta cierto punto esos discos fueron una
indicación de lo que queríamos hacer. Disfruté mucho
trabajando con Joe Henry y admiro el gran ambiente que consiguió
en las sesiones de grabación.
Se pueden oír ecos de Aretha Franklin, Etta James o Candi
Staton en el disco. ¿Pensabas en ellas o en otras cantantes?
– Sí. Además, puedo decir que hice una
canción de cada una de las cantantes que mencionas y que todas
ellas me han influido en mi forma de cantar a lo largo de estos años.
¿De quién fue la idea de concentrarte más
en cantar? ¿Cómo crees que puede afectar a tus siguientes
discos?
– En concreto fue idea de mi compañía
de discos que pusiese toda la atención en cantar y que añadiera
las partes de guitarra más tarde. Además, no sentí
en ningún momento la necesidad de tocar la guitarra. Después
de grabar este disco, creo que me servirá para inspirarme y tratar
de escribir mejores canciones.
¿Qué tiene que tener una canción para que
te atrape, tanto sea tuya como de otro compositor?
– Una historia, un ritmo increíble, unos textos
que fluyan por encima, unos cambios de acorde apropiados y un tono conmovedor.
¿Cuál fue el disco, el artista o el momento en que
te diste cuenta que quería cantar y escribir tus propias canciones?
–
En el momento en que John Lennon murió, justo cuando yo tenía
10 años, empecé a componer canciones. También me
ha influido mucho Bob Dylan.
Haces giras sin parar, así que debes quedar exhausta. ¿Cómo
haces para mantener el interés?
– Bueno, al ver que mi marido toca en tres grupos diferentes,
eso me hace reevaluar mi consideración sobre mis propios conciertos
en directo.
Has tocado en todos lados, desde pequeños bares a grandes
estadios. ¿Influye eso en las canciones del repertorio o en tu
interpretación?
– Sí, definitivamente. Las baladas no siempre
consiguen la mejor repercusión en los escenarios más grandes
y, además, es importante prestar atención a la clase de
escenario en el que tocas en cada ocasión.
Sé que has tocado con gente muy diversa. ¿Cuál
ha sido tu mejor experiencia y que has aprendido de ellos?
– He tocado con muchos músicos, sí, y
recuerdo especialmente las actuaciones con Bob Dylan, Willie Nelson, BB
King, The Grateful Dead, Allman Brothers, Irma Thomas, Koko Taylor…
De ellos he aprendido a saber estar en el escenario, a tener paciencia,
a amar la música, a tener respeto, a ser humilde y a seguir aprendiendo.
En 1994, tras recorrer los escenarios de la zona, ya
tenía su propio grupo y, al año siguiente, editaba su primer
álbum, Better Days, en el que quedaba claro que era una
aventajada alumna de Bonnie Raitt y una digna compositora e intérprete
de blues, algo que demostraban sus canciones y sus interpretaciones de
clásicos del blues y del primer rock’n’roll como «It
Hurts Me», «Ain’t Nobody Business» o «Hound
Dog».
Aquel disco sería reeditado después del
éxito de Just Won’t Burn en 1998, que muchos consideran
su primer álbum, en el que los nombres de Janis Joplin, BB King,
Bessie Smith, Big Mamma Thorton y, sobre todo, Bonnie Raitt empezaron
a aparecer ya ligados al suyo. Ese segundo disco tuvo una amplia repercusión,
ventas millonarias y una nominación al Grammy como mejor artista
novel junto a… ¡Britney Spears, Christina Aguilera, Macy Gray
y Kid Rock!
Tras cuatro años reaparece con Wait For Me,
en el que comienza a atisbarse que Susan Tedeschi busca algo más:
hay jazz, algo de gospel y hasta canciones de Dylan convertidas en baladas,
como «Don’t Think Twice It’s Alright». El directo
en compacto y DVD Live From Austin TX le sigue poco después,
en el 2004, como muestra de su trabajo en la carretera.
En todo este tiempo, Tedeschi no ha parado de hacer giras
continuamente, compartiendo escenario con un montón de artistas,
algunos de los cuales la adoptaron como una de sus mejores alumnas: BB
King, Buddy Guy, The Allman Brothers Band, Taj
Mahal,
John Mellencamp, Willie Nelson, Grateful Dead, Irma Thomas, Koko Taylor,
Bob Dylan, Jonny Lang o Dr. John.
Además, su matrimonio en 2001 con Derek Trucks,
sobrino del batería fundador de The Allman Brothers Band, Butch
Trucks, y componente de los grupos Derek Trucks Band, Allman Brothers
Band y el grupo de directo de Eric Clapton, no ha hecho más que
asentar sus lazos con la escuela de músicos ligados al blues.
Pero no sería hasta su disco del año pasado
Hope And Desire que Susan Tedeschi da el paso que la convierte en
una intérprete de las que no conviene pasar por alto, de las que
es capaz de tomar una canción ajena para convertirla en algo suyo,
luciendo su voz en todo su esplendor, en un disco con clásicos
de Rolling Stones, Bob Dylan, Otis Redding, Percy Mayfield, Ray Charles,
Fontella Bass, Aretha Franklin, Donny Hathaway o Iris DeMent.
¿Cómo crees que ha sido tu evolución
desde tu primer disco Better Days en 1995? ¿Qué
es lo más importante que has aprendido?
– Ha sido constante en relación al blues, pero
evolucionando hacia canciones con algo más de soul y gospel, y
también rhythm & blues, todo mezclado con composiciones originales.
En todo este tiempo he aprendido a no firmar ningún documento y
a no regalar mis canciones. También me he dado cuenta de que conviene
tener paciencia y ser honesta con tu música y con tus propias ideas.
Mirando hacia atrás, ¿hubieras cambiado algo?
– Pues probablemente hubiera hecho un disco y un video
para acompañarlo en aquel momento en el que tuve mi primera nominación
a los Grammy.
No sé si tú también aprecias, como los demás,
la diferencia entre tu nuevo álbum y los anteriores.
– Lo más evidente es que el nuevo disco está
compuesto íntegramente por versiones y que se aparta del formato
de blues tradicional de la mayoría de mis álbumes anteriores.
¿Cuál fue la motivación principal para escoger
las versiones que aparecen en Hope And Desire? ¿Cuál
es la que más te apetecía hacer y de cuál has quedado
más satisfecha?
–
Lo que queríamos era hacer versiones de grandes canciones que no
hubieran sido objeto ya de demasiadas interpretaciones anteriormente y,
también, grabar canciones que me emocionaran. La que más
ganas tenía de hacerle una versión es «Lord Protect
My Child», en especial por su contenido lírico. Estoy muy
contenta con cómo han quedado todas las canciones, aunque destacaría
especialmente «Evidence».
Pareces haber logrado el punto justo entre el blues y el soul,
algo no muy normal. ¿Cuál era la idea?
– Eso es, precisamente, lo que me gusta de la música,
y quería dar a entender que el blues y el soul son muy similares,
según yo lo veo.
Supongo que Joe Henry tuvo un papel importante. Me gustan sus
discos recientes con Solomon Burke y Bettye LaVette. ¿Eran una
muestra de lo que buscabas?
– Sí, hasta cierto punto esos discos fueron una
indicación de lo que queríamos hacer. Disfruté mucho
trabajando con Joe Henry y admiro el gran ambiente que consiguió
en las sesiones de grabación.
Se pueden oír ecos de Aretha Franklin, Etta James o Candi
Staton en el disco. ¿Pensabas en ellas o en otras cantantes?
– Sí. Además, puedo decir que hice una
canción de cada una de las cantantes que mencionas y que todas
ellas me han influido en mi forma de cantar a lo largo de estos años.
¿De quién fue la idea de concentrarte más
en cantar? ¿Cómo crees que puede afectar a tus siguientes
discos?
– En concreto fue idea de mi compañía
de discos que pusiese toda la atención en cantar y que añadiera
las partes de guitarra más tarde. Además, no sentí
en ningún momento la necesidad de tocar la guitarra. Después
de grabar este disco, creo que me servirá para inspirarme y tratar
de escribir mejores canciones.
¿Qué tiene que tener una canción para que
te atrape, tanto sea tuya como de otro compositor?
– Una historia, un ritmo increíble, unos textos
que fluyan por encima, unos cambios de acorde apropiados y un tono conmovedor.
¿Cuál fue el disco, el artista o el momento en que
te diste cuenta que quería cantar y escribir tus propias canciones?
–
En el momento en que John Lennon murió, justo cuando yo tenía
10 años, empecé a componer canciones. También me
ha influido mucho Bob Dylan.
Haces giras sin parar, así que debes quedar exhausta. ¿Cómo
haces para mantener el interés?
– Bueno, al ver que mi marido toca en tres grupos diferentes,
eso me hace reevaluar mi consideración sobre mis propios conciertos
en directo.
Has tocado en todos lados, desde pequeños bares a grandes
estadios. ¿Influye eso en las canciones del repertorio o en tu
interpretación?
– Sí, definitivamente. Las baladas no siempre
consiguen la mejor repercusión en los escenarios más grandes
y, además, es importante prestar atención a la clase de
escenario en el que tocas en cada ocasión.
Sé que has tocado con gente muy diversa. ¿Cuál
ha sido tu mejor experiencia y que has aprendido de ellos?
– He tocado con muchos músicos, sí, y
recuerdo especialmente las actuaciones con Bob Dylan, Willie Nelson, BB
King, The Grateful Dead, Allman Brothers, Irma Thomas, Koko Taylor…
De ellos he aprendido a saber estar en el escenario, a tener paciencia,
a amar la música, a tener respeto, a ser humilde y a seguir aprendiendo.
