Rick Treffers (Mist)Por Xavier Valiño
En directo, Mist son un grupo de los que no conviene
perderse, la suma de cinco componentes que aportan cada uno lo necesario
a un proyecto vivo, tan vivo que ahora están regalando una canción
cada mes en su web (http://www.mist-music.com,
dentro del proyecto denominado Period), de ésas que se graban hoy
y se ponen a disposición de sus seguidores al momento, gracias
a la inmediatez de la red.
Pero
bien porque no siempre se puede llevar a todo el grupo de gira, o ya sea
porque también le gusta enfrentarse cara a cara con la gente, desnudo,
Rick Treffers suele hacer conciertos en los salones de las casas de quienes
estén interesados (Live In The Living las llama) o giras acústicas,
tanto en Holanda como en el extranjero.
Así se presentó en Galicia en la segunda
semana del mes de enero. Él mismo reconoció que quedó
muy contento de los conciertos en Ourense, Vigo y Pontevedra. Sin embargo,
en Compostela tuvo que enfrentarse a las adversidades. En primer lugar,
a un local que organizaba el segundo concierto de su andadura y que andaba
escaso de equipo. Tal vez por eso, Moncho, de Niño y Pistola, que
abrió la noche en unos escasos 20 minutos, con una versión
de The Kinks incluida («Sunny Afternoon»), tuvo difícil
hacerse oír con escaso volumen para un local grande, a pesar de
contar con gente que tarareaba sus canciones.
Rick no las tenía todas consigo antes de empezar,
pero quiso dar lo mejor, subiendo el volumen, obviando a quien no le hacía
caso desde la barra y centrándose en aquellos que habían
ido a verlo. Lo mejor fue comprobar lo bien que se defiende en las distancias
cortas, hablando un perfecto castellano e introduciendo cada una de sus
canciones con humor, presentándose como víctima de sus errores
sentimentales y moviéndose entre el público como si estuviera
en su hogar.
«We Should Have Been Stars», en una versión
muy distinta a la que le dio a conocer en España, «How To
Drain The Swamp» o «Escape Lane» (que habla de los atascos
en
las autopistas holandesas de todos los días, por muy difícil
que sea pensar en tal cosa, en un símil con las relaciones en conflicto)
fueron cayendo junto a otras composiciones nuevas, que servirán
para mantener un proyecto en el que hay mucho de lucha contra los elementos
y pocas recompensas. Al acabar, Rick nos anunció que grabará
próximamente un disco en holandés con un escritor de su
país y preguntó también cómo le iría
si grabase un disco en castellano. Se lo está pensando seriamente.
Pero
bien porque no siempre se puede llevar a todo el grupo de gira, o ya sea
porque también le gusta enfrentarse cara a cara con la gente, desnudo,
Rick Treffers suele hacer conciertos en los salones de las casas de quienes
estén interesados (Live In The Living las llama) o giras acústicas,
tanto en Holanda como en el extranjero.
Así se presentó en Galicia en la segunda
semana del mes de enero. Él mismo reconoció que quedó
muy contento de los conciertos en Ourense, Vigo y Pontevedra. Sin embargo,
en Compostela tuvo que enfrentarse a las adversidades. En primer lugar,
a un local que organizaba el segundo concierto de su andadura y que andaba
escaso de equipo. Tal vez por eso, Moncho, de Niño y Pistola, que
abrió la noche en unos escasos 20 minutos, con una versión
de The Kinks incluida («Sunny Afternoon»), tuvo difícil
hacerse oír con escaso volumen para un local grande, a pesar de
contar con gente que tarareaba sus canciones.
Rick no las tenía todas consigo antes de empezar,
pero quiso dar lo mejor, subiendo el volumen, obviando a quien no le hacía
caso desde la barra y centrándose en aquellos que habían
ido a verlo. Lo mejor fue comprobar lo bien que se defiende en las distancias
cortas, hablando un perfecto castellano e introduciendo cada una de sus
canciones con humor, presentándose como víctima de sus errores
sentimentales y moviéndose entre el público como si estuviera
en su hogar.
«We Should Have Been Stars», en una versión
muy distinta a la que le dio a conocer en España, «How To
Drain The Swamp» o «Escape Lane» (que habla de los atascos
en
las autopistas holandesas de todos los días, por muy difícil
que sea pensar en tal cosa, en un símil con las relaciones en conflicto)
fueron cayendo junto a otras composiciones nuevas, que servirán
para mantener un proyecto en el que hay mucho de lucha contra los elementos
y pocas recompensas. Al acabar, Rick nos anunció que grabará
próximamente un disco en holandés con un escritor de su
país y preguntó también cómo le iría
si grabase un disco en castellano. Se lo está pensando seriamente.
