PAC. Proyecto de Arte Contemporáneo en Murcia
Partiendo de las infraestructuras culturales de la región
murciana participan artistas de relieve internacional como Lara Almarcegui;
Bleda y Rosa, MARCK Dion; Jimmi Durham; Marck Lombardi; Allan Mc Collum;
Gregor Schneider; Eve Sussman … hasta un total de dieciocho nombres
de prestigio.
Almarcegui
llevará a cabo un trabajo plástico específico sobre
Murcia; Joachim Koester, un trabajo relativo a la danza; Lombardi en torno
a los mapas de la economía mundial con el flujo del dinero; Noble
en torno a una arqueología imaginaria del mundo que no existe,
siguiendo los parámetros de Borges en «El Jardín de
los senderos que se bifurcan»; la polaca Olowska reflexionará
sobre la arqueología del reciente pasado comunista y soviético;
Diego Perrone sobre los gestos de la excavación y la historia del
tiempo…
En suma habrá numerosas experiencias vivenciales
entre los artistas que irán desde un trazado de línea recta
absoluta por un territorio; la isla desierta; la vida en prisión;
la azotea de uno de los edificios más altos de una ciudad o el
recorrido de un túnel de 20 metros bajo un parque. Una manifestación
de obra a través un espacio y un tiempo. Actuaciones plásticas
que, de algún modo, implican al territorio y al ciudadano.
Una propuesta novedosa y audaz que trata de entroncar
Murcia con los circuitos internacionales del arte al tiempo que hace una
gran labor documental y formativa con la propia ciudadanía, en
una región que carece de un museo de arte contemporáneo
aunque contempla un proyecto singular del mismo, más como lugar
de exposición de la nueva creatividad artística que como
contenedor de colecciones permanentes.
«El museo tiene que tender a negarse a sí
mismo, a des-historizarse», dijo el consejero de Cultura en la presentación.
«Hay que minimizar la idea de colección permanente y que no
esté rígidamente compartimentado para que las obras se contaminen
entre sí».
Alberto
Cruz, que ha sido profesor de la joven Facultad de Bellas Artes de la
Universidad de Murcia, junto al comisario, convoca a un proyecto novedoso
de producción propia para evitar las exposiciones sistemáticas
e itinerantes que hasta ahora llegaban a la región.
«Queremos hacer una política cultural novedosa
y transgresora con las distintas intervenciones artísticas, ante
las que esperamos receptividad, pero si se produce el estupor y el rechazo
seguiríamos en el empeño», señaló Alberto
Cruz. «La periodicidad del evento será bianual, pero se ha
querido huir de la bienal al uso. Si conseguimos veinticinco mil visitantes
en seis espacios y en tres meses será un resultado satisfactorio»,
añadió.
