Olalla García:Las puertas de seda
La
escritora Olalla García (Madrid, 1973) ya tiene en su haber una
primera novela titulada «Ardashir, rey de Persia» (2005), que
tuvo buena acogida, de ahí su consolidación con este segundo
libro «Las puertas de seda», publicado por la editorial Espasa.
El título corresponde al tipo de puertas que había en el
serrallo y guarda alusión al órgano femenino.
Las dotes de narradora de Olalla García la convierten
en una buena promesa de un género de éxito en España:
la novela histórica, en la que la nómina de mujeres es nutrida:
Toti Martínez de Lezea, Cristina de Arteaga, Valle Serrano… Cuando
estas novelas van de la mano de una historiadora siempre cabe pensar que
su rigor va ser moneda segura.
La autora confiesa que, en un principio, tuvo alguna
prevención a la hora de abordar la novela histórica tan
denostada; pero después ha comprendido que si está bien
documentada es fuente de conocimiento y divulgación. De hecho hay
gente que, después de leer su libro, le ha pedido bibliografía
para ampliar su conocimiento sobre los persas.
Oriente Medio ha sido un territorio clave en la historia
de los imperios y las religiones que más han influido en Europa.
Olalla ha tomado esta veta de Persia para contar la historia de dos hermanos,
hombre y mujer, a quienes la conquista de Antioquia les depara la derrota
que lleva a la esclavitud. La novela se cuenta a través de diferentes
personajes que van tomando la narración para que no decaiga.
La historia se desenvuelve en el año 259 después
de Cristo, cuando el emperador Valeriano y Shapur, rey de reyes, se enfrentan
en una gran batalla que va a redibujar el mapa del imperio romano y del
persa. La astucia se mezcla en la intriga de los protagonistas que han
de sobrevivir en un mundo de ferocidad e intereses encontrados. En resumen
un choque de civilizaciones.
La autora sabe narrar y dosificar bien los datos y documentación
que posee. La historia refleja la historia del poder que invade las vidas
privadas y cotidianas. El libro está planteado como una novela
e acción, intriga y batallas, con una amenidad que se agradece.
La trama va confrontando enemigos exteriores e interiores
cercanos a los hermanos, lo que obliga a extrañas alianzas. El
libro, que está dividido en tres partes: La canción de Antioquia;
La otra orilla del Tigres y Las puertas de seda, conlleva un buen glosario
q
ue
facilita la consulta de términos y personajes para no perderse.
También añade una serie de notas respecto a la grafía
y fonética de los nombres y términos griegos, latinos, persas
y arameos.
La novela histórica y la de intriga policíaca
son hoy los géneros de mayor aceptación en el mercado de
la narrativa. Los premios literarios, Planeta y Primavera de Novela, se
han ido acercando a estos géneros. De hecho la novela histórica
participa de algún modo de la novela de intriga con muertes y desvelamientos
en su trama.
La multiculturalidad de aquella época nos hace
pensar en el momento actual. Asia Menor fue crisol de culturas en la que
el griego era la lengua franca. La historia se encuentra entre las últimas
persecuciones al cristianismo y el nacimiento del maniqueísmo.
El papel de la mujer como esposa, amante o cortesana era lo habitual más
allá de la mujer con la espada en la mano.
Olalla García es consciente de que una novela
no es un hecho histórico pero una buena novela histórica
informa, documenta y enseña sobre un período.
