PATTI SMITH: Horses (Arista/Sony-BMG)
Con
la excepción de Bob Dylan, ningún cantante de rock'n'roll ha intentando
fundir la poesía con el formato del rock tan intensamente como Patti
Smith. A mediados de los 70, Patti Smith era ya una veterana en la lectura
de poesía de los clubes de Nueva York, así que, dada su profunda admiración
por The Rolling Stones, fue bastante natural que convirtiera esos poemas
en música. Ayudada por un excitante grupo en el que estaba el reputado
crítico -y pareja de Smith- Lenny Kaye a la guitarra, además del bajista
de The Velvet Underground, John Cale, a la producción, Horses puede
ser considerado uno de los precedentes más inmediatos del punk que surgiría
al año siguiente. En él quedaba claro que Patti Smith tenía un don para
pintar retratos intensos con su prosa, como evidencian los dos cortes
de 10 minutos, "Birdland" y "Land", y sus versiones de "Gloria" o "My
Generation" (incluida en posteriores reediciones). Horses es
hoy un clásico inevitable e infalible, que, además, gana ahora con la
reedición del concierto del año pasado en el que interpretó el disco
en su totalidad, 30 años después, sin desmerecer lo más mínimo.
ALLISON MOORER: Getting Somewhere (Sugar Hill-Dock)
The
Duel, hace ahora dos años, fue el disco en el que Allison
Moorer daba un paso en otra dirección, revelándose para
muchos tras romper con su grupo, su discográfica e, incluso,
parte de su sonido. Con Getting Somewhere, Moorer parece responder
a quienes se preguntaban si podría ir más allá.
Y sí, ha podido. Al contrario que otros cantantes protesta de
la actualidad, Moorer ya no se rebela de una forma socialmente aceptable
y previsible ya que, en lugar de cuestionar la autoridad, se ha decidido
por cuestionarse a sí misma y el hecho de madurar, buscando la
felicidad en la era del cinismo. Por si fuera poco, en "How She
Does It", Moorer se enfrenta a un momento crucial de su niñez:
el asesinato de su madre a manos de su padre y el posterior suicidio
de éste. No todo el mundo puede tratar con algo así y
salir indemne, y ella lo ha conseguido volviendo atrás y rescribiendo
la historia para salvar a su madre.
MATTAFIX: Signs Of A Struggle (Angel-Virgin)
Durante
un tiempo, todo lo que sonase a trip-hop parecía cosa
del pasado, algo superado y, por lo tanto, no digno de demasiada atención.
Bien es cierto que Massive Attack, Portishead, Tricky o Smith &
Mighty dijeron casi todo lo que se podía decir al respeto hace
ya bastante. Ahora, 15 años después del acta fundacional
del género, el enorme Blue Lines de Massive Attack,
un nuevo dúo londinense parece retomar aquel camino dignamente.
Su debut, Signs Of A Struggle, puede que no impresione, pero
también ya es hora de recordar que se pueden hacer discos así,
mezclando hip hop, reggae, electrónica y soul, y lograr algo
interesante, accesible y creativo. Ya, tienen que superar el hándicap
de un modelo asentado y poco dado a la sorpresa, pero Mattafix han hecho
un disco hermoso y muy aprovechable que no debe ser ignorado.
DAVID BOWIE: The Platinum Collection (EMI)
Tras
unos once discos editados hasta el momento con los éxitos de
David Bowie, la nueva colección, The Platinum Collection
se presenta como la antología definitiva del ‘Delgado Duque
Blanco’. Puede que esta vez esté más cerca que nunca
de ser lo que se anuncia en el título, La colección
de platino, por cuanto en sus tres compactos, que cubren toda su
carrera, con especial atención a su mejor etapa, la de la década
de los 70, se encuentran todos los éxitos que uno pueda recordar
de David Bowie -enumerarlos sería empezar y no acabar-; además
incluye ganchos en forma de rarezas, como su versión del "It's
Hard To Be A Saint In The City" de Bruce Springsteen o la versión
del "All The Young Dudes" que escribió y cedió
a Mott The Hoople. Como no hace mucho recogía una publicación
británica, si David Bowie es el artista más influyente
del rock, éstas serían parte de sus canciones más
decisivas.
COCTEAU TWINS: Lullabies To Violaine Vol.1 y 2 (4AD-Popstock)
Editado
el pasado diciembre, Lullabies to Violaine era una caja de
cuatro discos de edición limitada que repasaba todos los singles
editados en su brillante carrera, desde "Lullabies", su primer
EP publicado en el otoño de 1982, hasta "Violaine",
su último EP en el verano de 1996. Ahora que aquella caja se
ha agotado, los discos se han puesto a la venta en formato de dos compactos
dobles, conteniendo casi todo lo que venía en The Singles
Collection, de los que el primero recoge su asociación con
el sello 4AD durante ocho años y el segundo su segunda etapa
con el sello Fontana. Lo mejor de todo es que este doble volumen sirve
tanto de introducción para quien desconozca parte de la música
más embrujadora y adictiva que se hizo en esos años, como
para quien siga al grupo y sólo cuente con sus discos de larga
duración, ya que aquí hay mucho material que no encontró
acomodo en aquellos álbumes.
MARTHA WAINWRIGHT: Martha Wainwright (Zoe-V2)
Aquí
hay algo intangible que parece indicar que nos encontramos ante un disco
y una cantante-compositora para nada anclada en su tiempo. Su mirada
desde la portada ya muestra más de una semejanza con el álbum
de folk-rock más influyente grabado por una mujer, Blue de
Joni Mitchell. Martha Wainwright se mueve en ese ámbito, aunque
su forma de mostrar sus emociones de forma convencional tiene más
que ver con su familia. Sí: hay canciones dedicadas a su padre,
el cantante Loudon Wainwright III, hay colaboraciones de su madre, Kate
McGarrigle, y también de su hermano, el ubicuo Rufus Wainwright.
De todas formas, en este disco editado hace más de un año
y recuperado ahora para el mercado español, son las canciones
en las que se encuentra sola frente al micro las que más impactan,
como "Far Away", "These Flowers" o "Whither
Must I Wander".
SANTI CAMPOS Y LOS AMIGOS IMAGINARIOS: El invierno secreto (Lucinda)
Hay
ciertos artistas que pasan por la historia del rock en castellano sin
causar gran estrépito. Son gente como Miguel Ángel Villanueva,
José Ignacio Lapido o Santi Campos, que nunca han grabado un
disco mediocre y, sin embargo, todo parece darles la espalda. Gran error,
porque ellos componen parte de las mejores canciones de este país.
Para probarlo, nada mejor que el nuevo álbum de Santi Campos,
ahora acompañado por una banda a la que ha bautizado con el nombre
de su anterior álbum, Los Amigos Imaginarios. El grupo suena
compacto, pero lo que queda claro es que son las canciones, grandes
canciones, lo que cuenta. Y da igual que "Bicho Raro" se acerque
a los ritmos de baile, que "El más listo de aquí"
suene a country o que incluya versiones de Neil Young o los Bee Gees
pasados por el filtro de Gram Parsons: Santi Campos está entre
los grandes y El invierno secreto es su nueva muestra.
GARY HERMAN: Rock & Roll Babilonia (Libro. Ediciones RobinBook / Ma Non Troppo)
Hace
medio siglo, Kenneth Anger recogió en Hollywood Babilonia
la cara oculta del mundo del cine. Ahora, Gary Herman recoge la
idea y en un amplio volumen de unas 445 páginas hace lo propio
con el mundo del rock. Ahí están todos sus trapos sucios,
sus noticias truculentas, los excesos, las caídas al abismo,
los peores momentos de las estrellas… Por una parte, se agradece
la parte documental del libro, en especial la colección de fotografías
de los artistas del rock en sus horas bajas y el trabajo del autor en
las hemerotecas, sin ahorrarse un sólo detalle; por otra parte,
el libro parece llamado a propagar los manidos tópicos del rock,
por lo que un poco más de distancia, ironía y recordatorio
de las grandes canciones que sus artistas nos han legado no le hubiera
venido nada mal. En cualquier caso, sólo queda recordar lo que
en su día cantó Neil Young (y que Kurt Cobain utilizó
para su nota de suicidio): "Es mejor quemarse que extinguirse lentamente".