Mariquita Pérez. Una muñeca codiciada.
Fue una invención de Leonor Coello de Portugal, una dama de la nobleza madrileña, que
se inspiró en su hija Leonor de Góngora, una niña de dos años, a la
que paseaba con una muñeca vestida igual que la pequeña. (Otros dicen que se inspiró en
una muñeca francesa). El éxito era tal que, en sus recorridos por la Concha de San
Sebastián, la gente se paraba para ver a aquella niña morena que lucía una
muñeca con idéntico vestido.
Leonor Coello imagino de pronto un gran negocio y encargó un modelo de muñeca para la
que buscó un nombre muy español: Mariquita Pérez. Los mil modelos realizados
en noviembre del primer año se vendieron al terminar diciembre. El éxito no se detuvo
en la primera tienda de Madrid, situada, primero, y, más tarde, en la calle Serrano. Leonor
Coello reconvirtió, en franquicias de Mariquita Pérez, las mejores jugueterías
de Santander, Bilbao, Barcelona y otras ciudades españolas. Mariquita Pérez tenía
un vestuario muy rico que cambiaba cada temporada. Sus trajes se cortaban en la casa y se llevaban
a la cárcel de mujeres, donde las presas confeccionaban encantadas sus trajes.
Leonor Gándara cuenta esta historia con admiración hacia su madre. Después creó otro
muñeco, Juanín, el hermano de Mariquita, y más tarde Jaimito, el bebé.
Siendo mayor su madre y tras problemas familiares, la casa empezó a decaer y se vendió la
firma. Las cosas ya no fueron igual. En 1975, cerró.
Con motivo del cincuenta aniversario de la Cámara de Comercio de Madrid, Adrián Piera
publicó un libro recordatorio del éxito comercial de Mariquita Pérez, con fotografías
de las dos Leonor: la creadora y la inspiradora de la muñeca. Dos grandes coleccionistas
de juguetes: José Antonio Quiroga y Javier Conde poseen buenos ejemplares de Mariquita Pérez
en sus fondos. El primero ha expuesto su colección en los Jardines del Descubrimiento durante
las vacaciones navideñas.
El Museo del Traje luce los ejemplares de Mariquita que conserva en sus coleccones, con sus trajes
de época bajo el título de «Mariquita ¡Qué elegante eres!»
Nº 7 – Enero de 2006
