María Lara en CentroCentro: El triunfo de la pintura silenciosa frente a la prisa contemporáneaPor Redacción
Frente a la inmediatez eléctrica del algoritmo y el consumo rápido de imágenes que domina nuestra cultura visual, la planta 5 de CentroCentro se ha transformado en un oasis de resistencia pictórica. El espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid inaugura la exposición «La lentitud de la luz», la primera muestra institucional en Madrid dedicada a la artista granadina María Lara (Loja, 1940).
Comisariada por el histórico especialista Armando Montesinos, la exhibición reúne cerca de 40 pinturas y dibujos que recorren con mimo los últimos veinticinco años de trayectoria de la creadora. Una cuidada selección de piezas nacidas, en su inmensa mayoría, de una mirada paciente, sensible y rigurosamente atenta a las sutiles variaciones del sol en la intimidad de su taller.
El fin del mito de la “pintora secreta”
Durante décadas, María Lara fue considerada una suerte de “pintora secreta” dentro del entramado artístico nacional, desarrollando un corpus de trabajo impecable en la estricta privacidad de su taller. Sin embargo, en los últimos años, su nombre ha comenzado a ocupar por derecho propio las salas de las principales instituciones y colecciones públicas.
La propuesta actual en María Lara CentroCentro supone, en palabras de la directora artística del espacio, Julieta de Haro:
«Un acto de justicia y reivindicación histórica para una de las voces más rigurosas y menos difundidas de la abstracción española actual».

La geometría como espacio de contemplación pura
Enraizada conceptualmente en los postulados más puros del arte minimalista, la obra de la creadora granadina prescinde por completo de la representación, la ficción o cualquier atisbo de narrativa literaria. Lo que Lara propone al espectador es un careo directo con la autonomía de la pintura: el formato, la escala, la superficie, el ritmo visual y las relaciones cromáticas.
A través de la superposición de franjas horizontales y verticales, campos cromáticos vibrantes y sutiles veladuras, la artista logra atrapar la luz y transformarla en una experiencia física. Sus cuadros no se miran con prisa; exigen presencia corporal, silencio y un tiempo distinto para la mirada. Es, literalmente, experimentar la lentitud de la luz en la materia.
Una trayectoria ajena a las modas
Formada en las facultades de Bellas Artes de Sevilla y San Fernando de Madrid, las estancias de Lara en Italia, Grecia y Francia terminaron de moldear una mirada artística madura y profundamente personal. Casada desde 1973 con el también artista Mitsuo Miura —con quien comparte estudio en Madrid desde 1985—, su vida ha estado ligada indefectiblemente a la agitación cultural madrileña, destacando su labor de gestión en la mítica Galería y Ediciones Ginkgo durante los años noventa.
La mano de Armando Montesinos en el comisariado aporta el rigor conceptual idóneo para una propuesta de esta envergadura. El Doctor en Bellas Artes y exdirector de galerías capitales como Juana Mordó o Helga de Alvear, ha estructurado una muestra que esquiva las tendencias efímeras para situar en el centro de la escena la alta intensidad estética de una autora ineludible.
Su obra, que ya forma parte de los fondos de instituciones de la talla del MUSAC o el Museo Helga de Alvear, se despliega ahora en Madrid como una cita obligatoria para reconectar con el latido más honesto de la pintura contemporánea.

María Lara: «La lentitud de la luz»
📍 CentroCentro, Planta 5 (Plaza de Cibeles, 1, Madrid)
📅 Del 25 de junio al 15 de noviembre de 2026
🎟️ Entrada gratuita
