Margarita Aizpuru: «En el arte hay que arriesgarse y no arredrarse»
En el marco del relanzamiento de la revista Artes Hoy, Matías Escalera Cordero conversa con Margarita Aizpuru en el Centro de Arte de Vanguardia La Neomudéjar. Comisaria, crítica e investigadora, Aizpuru es una figura fundamental para entender la evolución del arte contemporáneo en España.
De la abogacía al activismo artístico
Aunque muchos la conocen por su labor académica y su trayectoria como comisaria, Aizpuru comenzó su carrera profesional en el Derecho.
“Viví el arte desde pequeña porque mi madre abrió su galería en 1970, pero como era una activista izquierdista y feminista, pensé que la abogacía era la profesión adecuada para implicarme en lo social”, explica.
Durante un tiempo mantuvo una “doble vida” hasta que en 1991 decidió volcarse definitivamente en la Historia del Arte.
El reto del comisariado independiente
Con más de 150 exposiciones a sus espaldas, Margarita analiza con lucidez la situación actual del sector, denunciando la falta de un IVA cultural reducido y la ausencia de una Ley de Mecenazgo.
“Los comisarios independientes nos encontramos con dificultades como la injerencia política en los museos o los directores que se arrogan la competencia de autocomisariarse casi toda la programación, lo cual es impresentable”, afirma con contundencia.
Aizpuru defiende la labor del comisario como una figura creativa equiparable a la de un guionista o director de cine:
“Te inventas la narrativa, el concepto… es un trabajo muy arduo de propiedad intelectual que a menudo no está lo suficientemente protegido ni reconocido”.
El legado de Juana de Aizpuru y el origen de ARCO
Margarita recuerda con admiración la figura de su madre, Juana de Aizpuru, pionera que fundó ARCO en una España que apenas despertaba de la dictadura.
“Mi madre era una moderna, una intelectual que se empeñó en conectar España con el exterior. Presentó el proyecto de ARCO en Andalucía y Barcelona y no le hicieron caso; fue aquí en Madrid, con Tierno Galván, donde apostaron por ella”.
Como anécdota de aquellos inicios del arte conceptual en Sevilla, recuerda entre risas cuando una mujer de la limpieza barrió parte de una exposición:
“Había montoncitos de tierra que formaban parte de la obra… es lo que tiene la volatilidad del arte conceptual”.
Tendencias y futuro
Sobre el panorama actual, Aizpuru destaca tres vectores claros:
- Temas de género: “Está cogiendo un auge muy importante en las narrativas de las mujeres artistas”.
- Lo performativo: una deriva de la performance hacia la imagen y la multidisciplinariedad.
- Multiculturalidad: los referentes iconográficos ya no son exclusivos del mundo occidental.
Para los jóvenes que quieran empezar, su consejo es rotundo: pasión y formación.
“La vida es corta y hay que hacer lo que a uno le apasiona, pero hay que estar muy preparados. Recomiendo viajar, salir fuera, arriesgarse y no arredrarse”.
