Manuel Bouzo: Los modos del mar ante la playa
Precisamente en la galería May Moré (que nadie entiende por qué no se la acepta
en ARCO, o quizá sí: por los intereses creados de repartirse los presupuestos de las
instituciones que adquieren obra en la feria) tuvo lugar la presentación del libro por Juan
Manuel Bonet.
El mismo Bouzo hace una presentación larga y razonada en la que explica que se trata de una
antología limitada de textos y obras que abarcan veinte años de su trabajo plástico,
con referencias críticas que hablan de su dependencia o raíces en el constructivismo,
surrealismo, neoplasticismo o dadaísmo. No es de extrañar en una carrera prolongada
con diversas vueltas de tuerca.
En la obra de Bouzo hay claro espíritu de Cornell cuando hacía sus cajas recogedoras
de la memoria o de tesoros del contenedor. Humor, amor, provocación se desprende de todas
ellas. En sus cuadros parcelados en campos con imágenes aparentemente dispares puede uno
encontrar collage de figuras, letrismo, señales, anuncios… en definitiva apropiacionismo
que el autor fagocita en sus propias composiciones. Tiene períodos, en los 80, en los que
sus lienzos aparecen parcelados con bandas a los Rothko, rotas por pequeñas imágenes,
sombras o collage, que sacuden de pronto los campos cromáticos. Trabaja los acrílicos
y grafitos.
Está claro que las enseñanzas de Duchamp laten en sus últimos trabajos llenos
de ingenio, presentados en May Moré, con idea de instalación objetual que descontextualiza
el origen de los materiales. Su círculo de zapatos en mitad de la galería era espectacular
y provocador, lleno de eficacia plástica.
La exposición y el libro dan cuenta de un artista del que hay mucho que esperar.
Nº 7 – Enero de 2006
