Luis del Pino.Las mentiras del 11-M.Por Iván Gallardo
76. A las diez de la noche del día de los atentados
la Cadena Ser, por medio de Ana Terradillos, difundió que se habían
encontrado los restos de un terrorista suicida. Una vez los forenses terminaron
las autopsias se demostró que esta información era falsa.
77. Se filtró a la prensa que el móvil
de la mochila de Vallecas estaba configurado en árabe, pero el
sumario del atentado afirma que el móvil de la mochila estaba configurado
en español.
78. La noche del 11-M un grupo denominado Brigadas de
Abu Hafs Al-Masri reivindicó los atentados a un periódico
de Londres. Ningún servicio de inteligencia del mundo concedió
la más mínima credibilidad al asunto excepto algunos medios
de comunicación españoles.
79. A las tres y cinco de la tarde del 13-M la Cadena
Ser difundió una noticia según la cual el CNI creía
al 99% que el atentado era obra de islamistas radicales. Dos horas más
tarde, el director de este organismo, Jorge Dezcallar, desmentía
la noticia por medio de la agencia EFE, y confirmaba que se seguía
investigando también a ETA.
80. El 13-M alguien llamó a Telemadrid para comunicar
que había depositado en una papelera cercana a la mezquita de la
M-30 una cinta de reivindicación del atentado. Pero esa cinta no
apareció en la papelera sino en las manos de un policía
retirado, dato que se ocultó a la opinión pública.
81. La Policía trató de averiguar desde
dónde se había realizado aquella llamada, y esa misma noche
detuvo a un español, Juan Manuel O.T. La Policía lo puso
en libertad tras tomarle declaración. Esta detención se
ocultó a la opinión pública. Todavía no se
sabe quién o desde dónde se efectuó esa llamada.
82. No se sabe quién es la persona que habla
en el video reivindicando los atentados en nombre de Al Qaeda.
83. Tampoco se conoce la identidad de la persona que
depositó aquella cinta. No aparecen rastros de ADN ni huellas dactilares
de ninguno de los 116 detenidos por el 11-M.
84. Las concentraciones frente a las sedes del PP el
día de reflexión no fueron espontáneas, sino que
se convocaron mediante mensajes SMS, algunos de ellos difundidos por cargos
pertenecientes a partidos políticos.
85. La tarde del 13-M se difundió la información
de que el Gobierno estudiaba suspender los comicios.
86. Existen tres versiones contradictorias sobre la forma
en que se localizó el piso de Leganés: 1ª) Siguiendo
el rastro de las llamadas telefónicas de los terroristas. 2ª)
Siguiendo un vehículo en el que una persona de raza árabe
había huido al entablar un tiroteo con la Policía en Zarzaquemada.
3ª) De forma casual al comprobar pisos alquilados por árabes.
Para aclarar estas contradicciones el juez Del Olmo solicitó las
cintas del 091 en las que estaban grabadas las conversaciones de la Policía
esa tarde. Pero esas cintas habían sido borradas.
87. Las primeras unidades policiales (curiosamente unidades
anti-ETA) llegaron al piso en torno a las 14:15, pero no se desalojaron
a los vecinos hasta cinco después.
88. Sin rehenes ni vecinos de por medio los GEO forzaron
el asalto y no intentaron negociar.
89. Los GEO graban todas sus operaciones, pero no se
conoce ninguna imagen de su actuación en Leganés.
90. El grupo de supuestos terroristas suicidas esperó
a que se desalojasen ocho bloques de viviendas para hacerse estallar.
91. En el momento de la explosión los GEO estaban
parapetados en el tramo de bajada de las escaleras del edificio y el foco
de explosión se localizó en una de las habitaciones interiores
del piso. Por lo tanto, los terroristas no estallaron cuando los GEO iniciaban
el asalto con el fin de morir matando.
92. El GEO Torronteras murió por accidente debido
a un fragmento de ladrillo que le cortó la vena femoral y no porque
se encontrara cerca del foco de explosión.
93. Ninguno de los cadáveres de los suicidas
apareció con un cinturón de explosivos.
94. Dos de los cadáveres aparecieron junto a
bolsas con dinamita, pero esas bolsas no habían estallado porque
carecían de iniciadores.
95. Probablemente estalló una sola carga ya que
los cadáveres estaban situados a distancias muy diferentes respecto
al foco de la explosión: tres de los cadáveres estaban casi
enteros, otros dos se pudieron reconstruir con facilidad y los dos últimos
aparecieron totalmente destrozados.
96. En las paredes del piso no hay ningún resto
de sangre.
97. Según los vecinos del inmueble durante unos
quince minutos hubo un intercambio de disparos, pero a) Sólo se
encontraron cinco cartuchos percutidos. b) Ningún policía
ni transeúnte fue herido. c) Ningún objeto de las inmediaciones
resultó agujereado por impacto de bala.
98. Uno de los cadáveres apareció con
los pantalones puestos al revés.
99. No se encontraron las manos ni ningún dedo
de tres de los cadáveres.
100. Ni en el piso ni en los objetos se encontró
ni una sola huella dactilar de esos tres cadáveres a los que les
faltaban las manos.
101. Es más, en los objetos y paredes del piso
no se encontró huella dactilar de ninguno de los supuestos suicidas,
excepto en libros y documentos.
102. Una de esas huellas de los libros corresponde a
Mustafá Maymouni, pero esta persona estaba encerrada en una cárcel
de Marruecos desde 2003.
103. En el sumario no hay ni un solo testimonio de alguien
que hubiera visto vivo a alguno de los presuntos suicidas el día
de la explosión.
104. Este dato lo hizo público un medio de comunicación
dos años después de los atentados del 11-M (25/II/06). Y
justo dos días después de esta publicación un policía
recordó que él sí había visto a uno de los
terroristas asomarse por la ventana.
105. El antropólogo José Luis Prieto,
que el PSOE llevaría luego a la comisión de investigación
como experto forense, impidió que la Policía Científica
accediera a los cadáveres.
106. A los presuntos suicidas de Leganés no se
les practicó la autopsia.
107. Para identificar los tres cadáveres sin
manos se recurrió a las pruebas de ADN. Para realizar la prueba
se solicitaron muestras de familiares de Marruecos y Argelia, pero en
España tenían familiares directos, a los que no se recurrieron.
108. El de Leganés era un piso marcado por los
servicios del Estado en el que ya se habían realizado varias intervenciones
policiales con anterioridad.
109. En el piso contiguo al de la explosión vivía
un policía que ayudó a los GEO a preparar el asalto, dato
que se ocultó a la opinión pública.
110. En el piso de Leganés aparecieron 594 envoltorios
de cartuchos de Goma-2 ECO correspondientes a 90 kilos de explosivo. Si
en el AVE utilizaron 12 kilos, en el piso aparecieron 17 kilos sin detonar
y en la explosión recurrieron 20 kilos, llevaron al piso unos 270
envoltorios sin ninguna utilidad.
111. En el sumario del atentado se dice que el transporte
del explosivo desde Morata de Tajuña a Leganés se realizó
en cuatro viajes en autobús y uno en coche. El primer viaje en
autobús se realizó el 5 de enero, el segundo el 14 del mismo
mes y los otros dos en la primera quincena de febrero. Pero según
las numeraciones de los envoltorios, esos lotes de explosivo comenzaron
a llegar a las minas asturianas el 23 de enero.
112. Existe una carta de despedida de uno de los presuntos
suicidas dirigida a fu familia de Marruecos. La carta está escrita
en árabe, pero en la firma se utilizan caracteres latinos.
113. El mismo día de la explosión (3 de
abril) a las 18:05 se recibió en el periódico ABC un fax
manuscrito en árabe en el que los presuntos suicidas de Leganés
reivindicaban el atentado del 11-M, la bomba del AVE y lanzaban un ultimátum
al Gobierno de Zapatero. Los análisis grafológicos incluidos
en el sumario aseguran que el fax fue redactado por El Tunecino (uno de
los supuestos suicidas), que a las seis y cinco de esa tarde estaba rodeado
por la Policía. Pero en el piso de Leganés no había
ningún fax ni aparato digitalizador para mandarlo desde un ordenador.
114. La Policía no investigó desde qué
teléfono se había enviado el fax al ABC hasta el 9 de marzo
de 2005, y a petición del juez Del Olmo. Para entonces la compañía
telefónica ya no estaba en condiciones de ofrecer ninguna información
a causa del tiempo transcurrido.
115. A lo largo de la tarde del 3 de abril una telefonista
de Telemadrid recibió varias llamadas en las que un hombre «con
acento árabe afrancesado» se identificaba como miembro de
Al Qaeda e informaba de que había enviado un fax, que al final
resultó estar en blanco. Rastreadas las llamadas por la Policía
se determinó que se habían realizado desde una cabina telefónica
situada en la calle Antonio López.
116. Cuando la Policía Científica analizó
la cinta de Telemadrid en donde estaban grabadas esas conversaciones,
la cinta estaba borrada.
117. En el sumario se dice que los presuntos terroristas
llamaron por teléfono móvil a sus familiares poco antes
se suicidarse. Dos fuentes confirmarían esto: los Servicios Secretos
marroquíes y los hermanos de dos de los suicidas. Pero los miembros
de los GEO habían activado un inhibidor de ondas para evitar las
comunicaciones de los terroristas con el exterior, según declaró
el geo 81.743 ante la juez Teresa Palacios.
118. Según un primer informe policial, en el
piso de Leganés se encontraron diez teléfonos móviles.
Pues a pesar de tener a su disposición ese elevado número
de teléfonos, los supuestos terroristas efectuaron todas sus llamadas
(un total de 23) desde un único móvil con tres tarjetas
distintas.
119. A lo largo de los dos años siguientes a
la explosión la Policía elaboró dos informes más
sobre las llamadas, que se contradicen entre sí y con el primero,
tanto en el número de teléfonos y tarjetas como en el número
de llamadas y los destinatarios de las mismas.
120. El Auto de Procesamiento dictado por el juez Del
Olmo en 2006 recoge la siguiente información sobre las llamadas:
a) Se utilizaron tres tarjetas pero cada una con un teléfono diferente.
b) Parte de las llamadas de despedida se hicieron desde fuera del piso.
c) Una de las tres tarjetas fue empleada con un teléfono que no
figura entre los que fueron encontrados en el piso de Leganés ya
que con ese móvil se realizó una llamada el 21 de mayo de
2004.
121. La bomba de las vías del AVE, supuestamente
colocada por los suicidas de Leganés, se iba a detonar con un cable
eléctrico de decenas de metros. Resulta curioso este método
cuando en los trenes del 11-M habían utilizado móviles como
iniciadores.
122. En el acta oficial de los objetos del piso levantada
durante el desescombro no aparecen los dos teléfonos empleados
para realizar las llamadas.
123. Los Tédax se llevaron objetos que no tenían
ninguna relación con su actividad profesional.
124. No se ha explicado la profanación de la
tumba del GEO Torronteras.
125. Se detectó tres meses después de los
atentados en Alcalá, cerca de la furgoneta Kangoo. La Policía
ha sido incapaz de demostrar que este coche estuviera en Alcalá
el 11-M. No existe ni una sola foto ni grabación del coche el día
de la masacre.
126. No se contrastaron los datos de su matrícula
con las bases de datos de la Policía ni el día de los atentados
ni en los siguientes.
127. Este coche es el único elemento que permite
vincular a Allekema Lamari (supuesto séptimo suicida de Leganés)
con la trama de los atentados.
128. El coche figuraba como robado y la Policía
lo retiró de la Avenida de Bruselas varios meses antes de los atentados.
129. Era un coche «marcado» (se vio involucrado
en dos delitos antes de los atentados, ambos denunciados ante la Policía)
y no tenía la matrícula doblada.
130. Un ciudadano chileno confesó haber robado
en Benidorm en septiembre de 2003, pero sus declaraciones contienen numerosas
contradicciones y falsedades (no fue capaz de acertar con el color del
vehículo, por ejemplo).
131. La Policía expulsó a este ciudadano
chileno de España en virtud de la Ley de Extranjería sin
comunicárselo al juez Del Olmo.
132. A Jamal Ahmidan nadie le llamaba «El Chino»
según confirmó Otman El Gnaoui, uno de sus lugartenientes.
Trashorras lo conocía como «Mowgly» y el primero que
utiliza el apodo de «El Chino» es Zouhier el 19 de marzo de
2004.
133. En las bases de datos de la Policía no figura
hasta después del atentado nadie llamado Jamal Ahmidan.
134. Al introducir las huellas dactilares encontradas
en la casa de Morata de Tajuña y en el cadáver de Leganés
del supuesto Ahmidan, aparecen como pertenecientes a un argelino llamado
Ahmed Ajon.
135. No se puede demostrar que la persona llamada Jamal
Ahmidan sea la misma cuyo cadáver apareció en Leganés
y cuyas huellas dactilares aparecieron en la casa de Morata de Tajuña.
136. Este presunto islamista tenía un hijo estudiando
en un colegio católico, convivía con una mujer que fumaba,
que tenía un anillo en la boca y que no era musulmana y en sus
conversaciones telefónicas sólo hablaba de drogas.
137. Su comportamiento poco antes del atentado no se
corresponde con el de un terrorista: alquila la casa de Morata abonando
el importe de un año de alquiler por adelantado, compra diversos
enseres para la casa, contrata un grupo de albañiles para construir
una segunda planta en la vivienda y una piscina, adquiere animales de
corral, se presenta a todos sus vecinos…
138. Su comportamiento tras el atentado también
resulta peculiar: además de continuar normalmente con sus actividades
cotidianas, el 19 de marzo celebra el día del padre en la casa
de Morata rodeado de la familia y abronca a un vecino porque le han robado
uno de sus corderos.
139. Además, se personó en el cuartel
de la Guardia Civil para denunciar el robo de ese cordero.
140. La casa de Morata de Tajuña era bien conocida
por la Policía antes de los atentados, pero no entró en
ella hasta el 26 de marzo. Su propietario era un islamista que estaba
en prisión por colaborar con Al Qaeda. Se sabía que los
móviles vinculados con la mochila de Vallecas se habían
activado en las inmediaciones de la casa de Morata el 10 de marzo. Y Trashorras
condujo a la Policía hasta la casa el 19 de marzo sin que ésta
decidiera irrumpir en ella o controlar a sus moradores.
141. En el piso de la calle Villalobos donde vivía
la compañera de Ahmidan se encontró un ordenador portátil
desde el que se había accedido a numerosas páginas de contenido
islamista entre el 19 y 23 de marzo de 2004, pero es imposible que Ahmidan
efectuara esos accesos ya que el piso estaba controlado por la Policía
desde el 19 de marzo.
