«LA TRAVIATA»
¿Quién le hubiera dicho a Verdi que su amada Violetta de «La traviata» iba a convertirse
en colaboracionista de los nazis durante la ocupación alemana de París?. ¿Cómo
hubiera digerido que el «Brindis» lo iban a entonar, entre otros, dos oficiales germanos?. Difícilmente
lo hubiera entendido ni tan siquiera recurriendo a la futurología.
Ambientar una ópera en una época diferente a la planteada por el autor es un riesgo
que no siempre obtiene un saldo positivo. No es el caso de la versión que ha ofrecido ABAO
(Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera) en las cuatro representaciones
que han abierto temporada. A la sorpresa inicial siguió una entrega total del público
que terminó con «bravos» entremezclados con salvas de aplausos.
Ya el primer acto, con el escenario dividido en dos sectores, la alcoba y el salón de la casa
de Violetta, llamaba la atención por cuanto se seguían dos acciones al unísono.
Es aquí cuando la presencia de los oficiales nazis y la ubicación en París
nos marca la época. La soprano toma protagonismo absoluto al hacer gala de unos registros
de voz que irán consolidándose en los actos siguientes. Es Inva Mula que hace dos
años inflamó el papel de Mikaela de «Carmen» en el mismo escenario. Quien debuta es
el polaco Piotr Beczala, con registros claros y potentes, inflamando el papel de Alfredo.
Pese a que la parte más popular de la ópera está contenida en el acto primero
es en el segundo cuando el espectador resulta atrapado de forma definitiva con textos tan bien cantados
e interpretados como los que mantiene Violetta con Alfredo y con el padre de éste. La riqueza
tonal de cada uno de ellos alcanza cotas de hondo dramatismo y eso que Juan Pons no estuvo en su
mejor momento al no haberse repuesto totalmente de la afección gripal que le impidió salir
al escenario en las dos primeras representaciones. La Violetta de Inva Mula es de las que perduran
en el recuerdo como modélica.
Posiblemente el Coro de Ópera de Bilbao sea uno de los mejores de España. Sus intervenciones
en «La traviata» lo prueban. La Orquesta Sinfónica de Euskadi estuvo asimismo a gran altura.
A destacar : Inva Mula, Piotr Beczala, los coros y la ambientación en el París
de la ocupación alemana.
Próximo título: «Rusalka», de Dvorak, con producción de la Ópera
de Lyon. Será su protagonista Sondra Radvanovsky. Días 22, 25, 28 y 31 de octubre.
Nº 4 – Octubre de 2005
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