José Manuel Caballero Bonald:Summa Vitae
«José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la
Frontera, 1926) es antes poeta que narrador, aunque se le conozca más
y mejor por esta última faceta», señaló Talens,
para quien el escritor gaditano es una figura excéntrica dentro
del grupo de su generación de los 50. Es un poeta confesional que
mereció el premio Nacional de Literatura de la mano de la ministra
de Cultura, Carmen Calvo.
«En
España hay pocos poetas en prosa y Caballero Bonald es uno de ellos»,
apuntó Talens «Prosa poética es distinta que poesía
en prosa», aclaró. «El poeta gaditano tiene textos magistralmente
elaborados en prosa. La poesía no se limita a lo versal, a la capacidad
musical del verso. «Hay pocos poetas que lean bien la poesía»,
recordó Talens. Juan Ramón Jiménez y Caballero Bonald
son dos poetas andaluces que sí lo han sabido hacer, señalo
en otro momento.
Caballero Bonald se manifestó encantado con el
prólogo y la solvencia analítica de Talens y resaltó
la cuidada edición a cargo de Nicanor Vélez, presente en
la presentación del libro. «Cada poema tiene algo de última
voluntad», afirmó Caballero Bonald. «Mi poesía
tiene rasgos que no aparecen en otros compañeros de generación
como Carlos Barral, Claudio Rodríguez, Jaime Gil de Biedma o Agustín
Goytisolo», explicó. «Vengo de la memoria gongorina que
no era espejo para otros compañeros de generación. Lo que
sí me unió a ellos fue el enfrentamiento al franquismo».
El autor del libro declaró: «No escribiré
nunca más otra novela o más memorias porque no tengo ganas,
pero durante los insomnios hago poemas de memoria del pasado. Quizás
surjan unas memorias en verso». Respecto a la relación de
su poesía con la naturaleza dijo: «Me considero un pintor
no frustrado sino poco conocido y comprometido con el medio ambiente y
la defensa del medio natural. Hay que convivir con la naturaleza, con
los árboles porque infunden cierto poder. Son un medio de subsistencia».
Caballero Bonald se confiesa un hombre de «cabreo
permanente» con cosas como la guerra del Golfo o la de Irak. «Me
creo una actitud defensiva. La poesía es una actitud defensiva
contra la vida». Se encuentra siempre frente a «los obedientes,
sumisos y gregarios» porque le siguen ofendiendo.
Calificó
a su libro «Laberinto de fortuna» como el más digno de
permanecer en el futuro por lo que tiene de experiencia de lenguaje. También
subrayó el título «Descrédito del héroe».
Su poesía es más amatoria que amorosa, en el sentido de
que abarca un amor más amplio.
El autor de «Summa Vitae» señaló
que los premios son un escalafón en el mérito y la edad
y que el Cervantes se otorga a más novelistas porque son más
en número que los poetas. «El poeta tiene que procurar que
la palabra que use signifique en el poema más que el diccionario,
de lo contrario haría realismo». También dijo leer
a poetas jóvenes «de los que aprendo» como Antonio Lucas
o José Luis Rey, «aunque no estoy atento a la poesía
actual».
