HERMAN DUNE: Next Year In ZionPor Xavier Valiño
Hasta ahora podíamos hablar de dos etapas en la
producción de Herman Düne. La primera comprendería
sus cuatro primeros discos (Turn Off The Light -2000-, They Go To The
Woods -2001-, Switzerland Heritage -2001- y Mash Concrete Metal Mushroom
-2003-), su disco compartido con Cerberus Shoal (The Whys And Hows Of
Herman Düne And Cerberus Shoal -2002-) así como las casetes
y CD-Rs previos que ni siquiera conocemos, y tendría al rock americano
independiente de ‘baja fidelidad’ de Pavement o Moldy Peaches
como referencia.
La
segunda etapa se iniciaría con Más cambios -2003-, continuando
con Not On Top y Giant, ambos del 2006, llegando hasta este Next Year
In Zion recientemente editado, con Daniel Johnston y Jonathan Richman
como referencias para ubicarnos. Pero puede que esta artificiosa división
no sea totalmente cierta, sobre todo ante el presente y el futuro que
se atisba en el grupo tras la marcha de uno de los dos hermanos suizos
-francófonos- que lideraban el grupo: mientras David-Ivar Herman
Düne continúa en Herman Dune (ahora el grupo ha perdido la
diéresis), su hermano André Herman Düne sigue en la
brecha.
No sabemos hasta qué punto tal hecho ha sido trascendente
a la hora de registrar su nuevo álbum, pero algo de la contagiosa
y simple perfección pop de su anterior disco parece haber quedado
en el camino. En aquel caso, las canciones estaban repartidas al 50% entre
ambos hermanos. Aquí, David-Ivar asume toda la responsabilidad,
y el resultado más evidente es que ahora queda claro que Giant
pasa a ser su mejor disco.
Aunque
les gusta decir que su sonido actual es surf-folk-grunge y su residencia
Monte Carlo, Nueva York e Israel, de nuevo, el pop, el folk, el bues,
los vientos, las armonías, los coros femeninos y las percusiones
ajustadas sirven para vestir unas canciones a las que el grupo le gusta
dar una pequeña vuelta para que no sean totalmente accesibles desde
el inicio, con lo que uno vuelve a ellas una y otra vez hasta hacerlas
suyas, algo que se ha convertido ya en un seña de identidad de
Herman Dune.
Tras ocho años recorriendo el mundo, los temas
cotidianos, las conversaciones diarias, las relaciones y los sentimientos
siguen siendo aquello sobre lo que más les gusta componer, siempre
con una cierta tristeza y, en ocasiones, alegría, la justa, para
compensar. En este caso, la parte positiva la ponen «When The Sun
Rose Up This Morning», «Lovers Are Waterproof», «Someone
Knows Better Than Me», «Baby You’re My Baby», «Next
Year In Zion» y «My Baby Is Afraid Of Sharks», títulos
que muestran a las claras que el humor y los pequeños detalles
son parte esencial de las canciones. El resto, aunque sea como la vida
misma, mejor no consumirlo junto ni en grandes proporciones.
