Henri Michaux: «Icebergs»
La
exposición deja patente la doble faceta del autor, pintor y poeta,
fundiendo ambas facetas en una sensibilidad muy particular, que ha sido
valorada por los grandes museos como el Centro Pompidou de París,
que acoge su obra y le ha dedicado una gran muestra. Igualmente también
lo hizo el IVAM de Valencia.
El artista belga perteneció a una familia acomodada.
Estudió Medicina pero abandonó pronto los estudios para
embarcarse en un largo viaje a Brasil y a Argentina. De regreso a Francia,
París captó su interés y allí estudió
literatura. Sus energías viajeras se
definieron más tarde por India, Asia y América del Sur.
La espiritualidad de Michaux es compleja y hermética.
Los signos y cierto gestualismo automático se dan cita en unas
obras en las que el artista busca una inmediatez de presente que se fija
en una pieza que habría de quedar como arte para el futuro. En
ocasiones se ayudó de la mezcalina para intensificar su imaginación
y creatividad, con resultados peculiares.
«Hay más dentro que fuera, como en el iceberg»,
dijo Juan Barja, el director del Círculo de Bellas Artes al presentar
la muestra, quien resaltó el hecho de que la mayor parte de estas
piezas pertenecen a coleccionistas particulares y no a museos, lo que
las hace menos accesibles al público. Entre los prestadores de
la obra se encuentran Micheline Phankin, heredera de Michaux y Galería
Thessa Herold.
Finalmente,
el comisario de la exposición, Juan Manuel Bonet, señaló
que Michaux fue un gran viajero de tierras lejanas. Fue acérrimo
enemigo de la fama; «un hombre que no dio pistas biográficas
sobre su vida» y que «su obra ha sido publicada en tres tomos
por La Pleyade». Fue un autor fascinado por Ecuador, país
del escritor Alfredo Gangotena, que escribía en francés.
Michaux quiso acercarse al lenguaje ideográfico.
Artista del acto, del presente, que ahonda en el rito como acción
ejecutada plenamente y que remite a algo fuera de sí misma. Con
estos actos sin objetivo más allá de sí mismos, creaba
una temporalidad propia, con frecuencia a través de la repetición.
Su obra, objeto de este acto, resulta extrañamente material a través
de las texturas de los materiales. Resulta un artista sumamente original
y esto se hace patente en la muestra del Círculo.
