GEOFFREY CHAUCER:EL PARLAMENTO DE LAS AVES Y OTRAS VISIONES DEL SUEÑO
Geoffrey Chaucer filósofo, poeta y escritor de los conocidos Cuentos de Canterbury ,
fue uno de los autores más admirados de la época. Una amplísima cultura clásica
y un gran conocimiento de su literatura influyeron en una extensa obra que abarca temas de gran
interés para la mayor parte de la sociedad. Utilizó un lenguaje apropiado a la audiencia
a la que iban dirigidos y legitimó el uso del inglés en la literatura profana.
El presente volumen recoge El libro de la duquesa, la Casa de la Fama, el Parlamento de las aves
y la Leyenda de las buenas mujeres, siendo la primera vez que esta última aparece
traducida al español y que se presentan juntas. Una interesante introducción
y una importante bibliografía comienzan y cierran el trabajo.
En el camino hacia un humanismo renacentista, con un brillante y extenso bagaje de cultura clásica,
tropezó con la Alegoría quien le acompañó durante toda su obra y junto
a la Mitología, la Simbología, la Metáfora, la Ironía, la Sátira
y la Comparación, crearon múltiples personificaciones, antropomorfismos y endiosamientos
de conceptos cuya abstracción y poca concreción permite excesos literarios, ofreciendo
una materialización de la idea a la manera convencional de la época, actuando como
agente sintetizador entre el mundo antiguo y la sociedad medieval.
Es común a todas estas obras que el autor se presente como un personaje más, soñando
y narrando lo que soñaba, creando su propio álter ego en un mundo onírico
con acentuados temperamentos mitológicos. Adelantándose a Freud y a Jung, y continuando
la línea de algunos clásicos como Ovidio y Virgilio, contribuyó literariamente
a la presentación artística de los sueños y sus significados; sueños
en los que se presentan dimensiones paralelas a la realidad en una relación privilegiada
entre el inconsciente humano y el divino mitológico, en un estado ambivalente de reposo
y acción onírica.
Estos cuatro libros dejan una magnífica constancia escrita de la sociedad medieval del siglo
XIV y de algunos de los temas que más le preocupaban como es el caso del amor. Desde el
amor sensual al espiritual, pasando por el amor cortés y el alegórico, quien se muestra
en ocasiones con los ojos vendados no por su falta de visión sino por la irracionalidad
y la oscuridad de algunos comportamientos en su nombre; todos esos amores constituyen un vínculo
común explícito o implícito a las cuatro obras.
Entre el blanco de la pureza y el negro de la caótica oscuridad, se presenta el amor arrebatado
por la ambivalente Fortuna en El Libro de la duquesa . A través de una desesperación
rayando la demencia y una desmesurada pena por la muerte de su amada, el caballero llora la pérdida
y detalla sus extremas virtudes a partir de un educado lenguaje, cargado de una moral propia del
medioevo.
La unilateral visión masculina con ausencia de la voz femenina, presenta una excéntrica
obediencia y un exuberante sentimiento que sólo tienen sentido en el decoro y grandilocuencia
del lenguaje del amor cortés, forma de hablar, sentir y actuar que dignifica al señor
convirtiéndole en vasallo en el amor.
Frente a esta presentación del sentimiento, en El Parlamento de las aves la jueza Naturaleza
dirime sobre la legitimación del consentimiento y, diferentes voces adornadas de irónicas
alegorías y sarcásticas metáforas, muestran su amor en un paradisíaco
vergel aromático y musical.
En un onírico, fantástico y alegórico juicio, se presenta Chaucer ante el Amor,
en La leyenda de las buenas mujeres. Defendido por la superioridad racional de la dama y
a modo de penitencia, comienza Chaucer a escribir un inacabado libro con forma didáctica
a modo de exempla, en honor a esas mujeres que han confiado y honrado el amor con sus pensamientos,
actos y omisiones, alabando su fidelidad y condenando la falta de legitimidad e ingenuas creencias
en determinados juramentos.
No es el Amor el único personaje alegórico que juega un papel importante en la obra
de Chaucer. En La casa de la Fama bajo lujosos y austeros decorados oníricos, diserta sobre
las apariencias y razona sobre el conocimiento, la sabiduría y la ciencia . En un punto estratégico
donde todos los sonidos y sus armónicos se expanden en progresión geométrica
y son audibles independientemente de su veracidad, la diosa Fama concede su cualidad con aleatoriedad.
Nº 6 – Diciembre de 2005
