Francisco Morales Lomas:La lírica de Valle-Inclán.Sistema rítimico y aspectos temático-simbólicos.
Por Ana Isabel Ballesteros Dorado
La
poesía de Valle-Inclán ha sido hasta ahora poco estudiada
en comparación con los miles y miles de trabajos que han abordado
el resto de su producción literaria, y la mejor selección
de esos escasos autores que se han ocupado de ella queda recogida también
por alusión, citas o resúmenes en el exhaustivo análisis
que de cada uno de los poemas realiza Francisco Morales Lomas, el autor
de esta monografía.
Ese es quizás el aspecto estructural más
importante de este libro y que marca una rotunda diferencia con respecto
a la mayor parte de los estudios literarios, fuera de las ediciones anotadas,
en que se observan los comentarios del crítico a pie de página,
comentarios en general sucintos por las exigencias de espacio: gracias
a esta monografía, podemos acceder de inmediato al contenido que
se oculta en cada uno de los poemas de Valle-Inclán y también
a las claves que explican los resultados estéticos. Se convierte
en una auténtica guía para aquellos lectores a los que les
guste leer este tipo de poesía, en ese momento en que se preguntan
qué resortes son los que se han empleado para lograr esos efectos
asociativos, esas connotaciones, esas sugerencias.
Como es lógico, la unidad de la obra de Valle-Inclán exigía
también reflexiones y comparaciones con las obras de este autor
escritas en otros géneros, de manera que el lector a través
de su lectura aprehende unos principios y una estética que son
también trasladables o básicas para comprender el teatro
y la narrativa de Valle-Inclán. De hecho, una de
las tesis de Francisco Morales Lomas consiste en partir de la perfecta
imbricación y relación de las obras valleinclanianas con
independencia del género al que pertenezcan. Su lectura nos persuade,
además, de que permanece vigente y resulta adecuada la metodología
propia de la estilística para acceder a la poesía de Valle-Inclán.
Por otra parte, para quienes conozcan algo más
la estética del autor sobre cuya poesía versa este libro,
Francisco Morales Lomas considera varios puntos de partida aún
discutidos, sin embargo, entre los investigadores, y que se resumen en
hallar una identidad entre las obras escritas en diferentes géneros,
en separar en varias etapas estéticas la obra de Valle-Inclán
y en mantener la tesis de una unidad entre los resultados literarios y
la vida y visión del mundo de Valle-Inclán, lo que se entiende
vulgarmente como asociar vida y obra. A lo largo del libro se va desgranando
hasta qué punto y en qué aspectos no cabe mantener tales
tesis por lo que respecta a cada uno de los libros y en algunos casos
a cada poema en particular. En concreto, Morales Lomas mantiene en efecto
la primera de las tesis, a saber, la unidad entre las obras escritas en
cualquiera de los géneros y, más todavía, el cierto
hibridismo o teatralidad y narratividad que se observa en la lírica
de nuestro autor. En relación con el segundo punto, Morales Lomas
en general se muestra más inclinado a ver una evolución
estética y no una ruptura para explicar el paso del Modernismo
inicial o las visiones idílicas de una primera época al
Expresionismo de lo grotesco y lo macabro de la segunda, de modo que ya
en el primer Valle señala los elementos que van prefigurando y
configurando
el esperpento. Por lo que respecta a la tesis de una vinculación
entre vida y literatura, resulta difícil sostenerla cuando uno
de los rasgos esenciales de Valle-Inclán es la ironía que
esconde en las obras en las que parece con más claridad alinearse
entre los partidarios de una causa, aunque es cierto que en su poesía,
y la lectura del libro ratifica tal opinión, parecen ofrecerse
menos pruebas de tales ambigüedades o paradojas.
En conclusión, el planteamiento de este libro
es el que debería presidir todos los libros de crítica:
gracias a él contamos con una herramienta para ahondar y comprender,
un confidente con el que debatir lo que haya suscitado la lectura de la
poesía de Valle-Inclán y del que aprender sus porqués.
La
poesía de Valle-Inclán ha sido hasta ahora poco estudiada
en comparación con los miles y miles de trabajos que han abordado
el resto de su producción literaria, y la mejor selección
de esos escasos autores que se han ocupado de ella queda recogida también
por alusión, citas o resúmenes en el exhaustivo análisis
que de cada uno de los poemas realiza Francisco Morales Lomas, el autor
de esta monografía.
Ese es quizás el aspecto estructural más
importante de este libro y que marca una rotunda diferencia con respecto
a la mayor parte de los estudios literarios, fuera de las ediciones anotadas,
en que se observan los comentarios del crítico a pie de página,
comentarios en general sucintos por las exigencias de espacio: gracias
a esta monografía, podemos acceder de inmediato al contenido que
se oculta en cada uno de los poemas de Valle-Inclán y también
a las claves que explican los resultados estéticos. Se convierte
en una auténtica guía para aquellos lectores a los que les
guste leer este tipo de poesía, en ese momento en que se preguntan
qué resortes son los que se han empleado para lograr esos efectos
asociativos, esas connotaciones, esas sugerencias.
Como es lógico, la unidad de la obra de Valle-Inclán exigía
también reflexiones y comparaciones con las obras de este autor
escritas en otros géneros, de manera que el lector a través
de su lectura aprehende unos principios y una estética que son
también trasladables o básicas para comprender el teatro
y la narrativa de Valle-Inclán. De hecho, una de
las tesis de Francisco Morales Lomas consiste en partir de la perfecta
imbricación y relación de las obras valleinclanianas con
independencia del género al que pertenezcan. Su lectura nos persuade,
además, de que permanece vigente y resulta adecuada la metodología
propia de la estilística para acceder a la poesía de Valle-Inclán.
Por otra parte, para quienes conozcan algo más
la estética del autor sobre cuya poesía versa este libro,
Francisco Morales Lomas considera varios puntos de partida aún
discutidos, sin embargo, entre los investigadores, y que se resumen en
hallar una identidad entre las obras escritas en diferentes géneros,
en separar en varias etapas estéticas la obra de Valle-Inclán
y en mantener la tesis de una unidad entre los resultados literarios y
la vida y visión del mundo de Valle-Inclán, lo que se entiende
vulgarmente como asociar vida y obra. A lo largo del libro se va desgranando
hasta qué punto y en qué aspectos no cabe mantener tales
tesis por lo que respecta a cada uno de los libros y en algunos casos
a cada poema en particular. En concreto, Morales Lomas mantiene en efecto
la primera de las tesis, a saber, la unidad entre las obras escritas en
cualquiera de los géneros y, más todavía, el cierto
hibridismo o teatralidad y narratividad que se observa en la lírica
de nuestro autor. En relación con el segundo punto, Morales Lomas
en general se muestra más inclinado a ver una evolución
estética y no una ruptura para explicar el paso del Modernismo
inicial o las visiones idílicas de una primera época al
Expresionismo de lo grotesco y lo macabro de la segunda, de modo que ya
en el primer Valle señala los elementos que van prefigurando y
configurando
el esperpento. Por lo que respecta a la tesis de una vinculación
entre vida y literatura, resulta difícil sostenerla cuando uno
de los rasgos esenciales de Valle-Inclán es la ironía que
esconde en las obras en las que parece con más claridad alinearse
entre los partidarios de una causa, aunque es cierto que en su poesía,
y la lectura del libro ratifica tal opinión, parecen ofrecerse
menos pruebas de tales ambigüedades o paradojas.
En conclusión, el planteamiento de este libro
es el que debería presidir todos los libros de crítica:
gracias a él contamos con una herramienta para ahondar y comprender,
un confidente con el que debatir lo que haya suscitado la lectura de la
poesía de Valle-Inclán y del que aprender sus porqués.
