Francisco de Sousa Congosto:Introducción a la Historia de la Indumentaria en España
Introducción
a la Historia de la Indumentaria en España fue presentada en el
Museo de Traje de Madrid, en presencia de la ministra de Cultura Carmen
Calvo. El libro, un manual con ilustraciones en blanco y negro , ha sido
publicado por ediciones Ismo.
El traje histórico, tradicional, religioso o militar
son las categorías fundamentales de la vestimenta y el autor, Sousa
Congosto, explica que «la indumentaria es un hecho relacionado con
diversas necesidades del ser humano, como la protección del cuerpo
frente al medio ambiente, así como portadora de valores jerárquicos,
políticos, económicos, religiosos o estéticos, de
las sociedades en las que se produce y desarrolla».
Sousa Congosto es historiador y subraya que «la
indumentaria es un documento de primer orden para el conocimiento de cada
período histórico, con cuyo espíritu se halla totalmente
identificado». «La historia de la indumentaria española
está aún más lejos de contar con una bibliografía
completa y definitiva», añade.
El libro explica la indumentaria desde la prehistoria
y Edad Antigua hasta el siglo XX. Entre medias, da razón de la
indumentaria medieval, con magníficos peyotes (vestimentas rígidas
sin mangas), o las vestimentas de los Austrias, primeros Borbones, para
pasar seguidamente a la indumentaria masculina o femenina de los siglos
XVIII, XIX y XX.
La indumentaria popular merece capítulo aparte
y recorre las regiones levantinas, cantábricas, castellanas y andaluza.
La indumentaria taurina es otro apartado de sumo interés. Le siguen
capítulos sobre el uniforme militar, explicando sus orígenes
en la época de los Reyes Católicos y recorre los diferentes
reinados. Termina finalmente con los uniformes de la II República,
la dictadura de Franco y el reinado de Juan Carlos I.
En el cuarto apartado, de ornamentos religiosos, se habla
de la indumentaria litúrgica con todo su simbolismo y abarca igualmente
desde el Medioevo hasta el siglo XX. Las corrientes culturales definen
el hecho del vestir, bajo el que se sostiene un discurso más elocuente
de lo que en principio pueda parecer.
Vestir es un arte y así lo ha ido reconociendo
poco a poco la sociedad que atesora los trajes en museos tan bellos como
el Museo del Traje en Madrid; el de Balenciaga en Guetaria (Guipúzcoa);
el Rocamora en Barcelona; el de Artes Decorativas en país o el
Victoria and Albert Museum de Londres. Los coleccionistas particulares
de trajes se multiplican y algunos han llevado a cabo museos privados,
de gran éxito popular.
El antropólogo Julio Caro Baroja adquirió
una gran colección de trajes populares de España, que hoy
constituyen un tesoro del Museo del Traje en Madrid, junto a los vestidos
de Fortuna y Balenciaga, que constituyen los fondos más ricos de
la institución.
