Enrique de Diego: La lanza templaria

La
novela versa sobre el caballero Álvar Mozo, a quien se le encomienda
la misión peligrosa de recuperar la sagrada lanza del soldado romano
que atravesó el corazón de Cristo y que se encuentra en
la catedral de Santa Sofía de Constantinopla junto a otros objetos
de culto, como la corona de espinas, los clavos de la Pasión o
el cabello de la Virgen.
Se trata de una novela de intriga y acción donde
la Fraternidad Blanca desempeña una acción muy importante.
Enrique de Diego (Segovia, 1956) dice que ha sido riguroso no sólo
con los datos históricos utilizados sino con la sensibilidad de
la época, pues no tiene sentido transferir una mentalidad del siglo
XXI al de la época referida, como ocurre en algunas novelas históricas
de ahora, que, por ejemplo, introducen la idea de tolerancia de hoy en
un siglo XIII en el que no habría tal.
Para este autor, la mejores novelas históricas
como referente serían «Guerra y Paz» de Tolstoi y «Salambó»
de Gustave Flauvert, porque son rigurosas con el tiempo que narran al
tiempo que respetan la sensibilidad del hombre de aquel período.
Insistió en que en novela histórica no se puede sacrificar
las ideas de una época en aras de lo políticamente correcto,
porque las pautas y las respuestas de los personajes estarían falseadas.
Además, añadió, la novela histórica ha de
estar bien escrita, cosa que no siempre sucede.
Señaló que sus referencias literarias más
cercanas son Gabriel Miró y Valle Inclán. Elogió
la prosa del primero en obras como «Las cerezas del cementerio»
o «El obispo leproso», que relee con frecuencia porque son un
festín de palabras por la buena escritura que conllevan.
Calificó «El Código Davinci»
como una mala novela con falta de acción; un insulto a la inteligencia,
cuyo éxito solo se explica por la falta de exigencia de la masa
de lectores. Es una novela que carece de una cultura rigurosa; un simple
ataque al cristianismo porque hoy no resulta peligroso el hacerlo, no
así al Islam que sería más problemático y
«desde aquí mi solidaridad con Gabriel Albiac y Gustavo de
Arístegui, dos hombres valientes que son satanizados por algunas
redes de la Web por sus críticas a algunas actuaciones islámicas».
Además, «El Código…» es una
concesión a un «feminismo vaporoso para una pija neoyorquina»
fuera de época. En suma “un homenaje a la ignorancia, un
fracaso de la civilización occidental al aceptarlo masivamente.
No es un libro decente puesto que falsea demasiados datos que se pueden
constatar, añadió.
De Diego señaló que a veces sintió
la angustia de no poder entrar en contacto con el lector por lo que en
esta ocasión ha creado una página web. «En las páginas
Web de los neotemplarios «La lanza templaria» ha tenido muy
buena acogida». El autor prepara otros dos libros con Álvar
Mozo como protagonista. Su próximo libro versará sobre la
batalla de las Navas de Tolosa y la ciudad de Toledo estará muy
presente.
