Elvis Costello,vivo en MemphisPor Xavier Valiño
Todos quieren volver a los pequeños clubes en los que empezaron. Los Rolling Stones lo hacen
a menudo, para presentar sus giras o, simplemente, para darse el gustazo. Prince lo hace después
de sus conciertos, para verse liberado de las imposiciones que tiene el pasearse por los grandes
recintos. Los grandes del pop británico reciente -Oasis, Coldplay.- lo necesitan para oxigenarse.
Una buena parte de los artistas pide tocar en pequeñas salas cuando hay que presentar un
nuevo disco.
¿Y Elvis Costello, qué? ¿Qué pinta un artista con gran aprecio de la
crítica y de una entregada minoría de aficionados de vuelta a un pequeño local
si, seguramente, nunca ha pisado un gran escenario al aire libre con él como único
reclamo? Pues dar un concierto para que quede registrado para la posteridad en DVD con el nombre
de Live In Memphis .
Mientras estaba de gira rodando su último disco, Elvis Costello programó una parada
sorpresa -tras el correspondiente anuncio en una emisora local- el 17 de septiembre de 2004 en
el Hi Tone Café de Memphis, para que 200 seguidores tuvieran la oportunidad de su vida de
verle actuar bien cerca en un pequeño club a cambio de solamente veinte dólares.
Una ocasión así merecía la mejor calidad, por lo que el concierto se grabó en
Alta Definición y con sonido surround . Estar allí debe haber sido una experiencia única,
sin duda, pero la grabación es tan perfecta y cercana -las cámaras también
parecen tener poco sitio para moverse en un espacio tan reducido- que nada distrae de lo más
importante: las canciones y la interpretación.
El listado de 24 canciones interpretado en aquellas dos horas incluye parte de los temas más
memorables de Elvis Costello, así como dos terceras partes de su nuevo álbum, disco
que en directo muestra su valía y complementa perfectamente el material de antaño.
Tras comenzar con tres clásicos como «Waiting For The End Of The World», «Radio Radio» y «Mystery
Dance», el grupo no concede un respiro hasta la sexta canción, «Country Darkness». A partir
de ese momento, el repertorio alterna los temas más poderosos, como «Blame It On Cain», «Peace
Love And Understanding», «Pump It Up» o «High Fidelity», con baladas como «Either Side Of Town» o «Alison»,
esta última unida al «Suspicious Minds» de Elvis Presley.
Por si quedaba alguna duda de lo bien que le ha sentado grabar en Memphis, Costello también
deja claro su particular devoción por la música sureña al contar con la participación
de Emmylou Harris, junto a la que canta cinco canciones que ganan con la interpretación
a dúo.
El mérito de que todo suene impecable hay que otorgárselo a su trío de acompañamiento,
The Imposters, de los que dos componentes llevan junto a Elvis Costello toda su vida, desde su
aparición en 1977, aunque entonces se hacían llamar The Attractions. Steve Nieve
se pasea por su teclado como un Jerry Lee Lewis poseído, aunque siempre al servicio de la
canción. Cada vez que el batería Pete Thomas aparece en imagen, su forma de tocar
reclama inmediatamente la atención. Y en cuanto al nuevo bajista, Davey Faragher -anteriormente
componente de Cracker-, además de estar perfectamente integrado en el grupo, muestra estar
dotado de una segunda voz idónea para acompañar a su líder.
Si el concierto merece la pena, el material extra de este DVD es de los que justifican por sí solos
su existencia. Se trata de un documental de 53 minutos de un tal Tad Pireson, que se presenta como ‘etnógrafo
de la carretera’. En su Cadillac de 1955 se dedica a pasear a Elvis Costello y Pete Thomas por
Memphis (en el Estado de Tennessee), Oxford (en el Estado de Mississippi) y Helena (en el Estado
de Arkansas).
Durante su recorrido visitan el local en el que Robert Johnson estaba tocando la noche que fue envenenado
por un marido celoso, los campos de algodón y los barracones en los que trabajó y
vivió Muddy Waters antes de dedicarse por entero al blues, un par de estudios de grabación,
el museo de la compañía Stax Records y lugares con una importancia decisiva en el
devenir de la música sureña.
Lo más relevante está en los comentarios que Elvis Costello y Pete Thomas van dejando
caer mientras se dejan guiar: discuten sus influencias del soul, el blues y el sello Motown, comparan
la ciudad sureña de Helena a su Liverpool natal y proporcionan tal cantidad de detalles
sobre su carrera y su filosofía musical que bien parece que estemos más ante unas
memorias por adelantado que ante una simple excursión en coche.
Nº 6 – Diciembre de 2005
