El libro como partitura visual: La cocina del grabado en «Gráfica Coral»Por Redacción
Dieciocho artistas se encierran en el histórico taller de la Estampería Quiteña para fundar un relato colectivo a través de las matrices, la tinta y la tipografía tradicional.
El arte contemporáneo suele ensalzar la firma individual, el genio aislado en su estudio. Sin embargo, existen proyectos que dinamitan esa idea para recordar que la creación también puede ser un acto litúrgico y colectivo. Ese es el espíritu de «Gráfica Coral», una exposición que se inaugura hoy en el Centro Cultural Ecuatoriano y que es el resultado de un fascinante experimento de cohabitación artística.
Bajo la dirección de la artista y comisaria española Marta Aguilar Moreno y la curaduría de Paulina Guarderas , dieciocho creadores se reunieron en Quito en el marco de la quinta edición del Proyecto Libro de Artista «Claroscuro». ¿El objetivo? Despojarse del ego para confeccionar un único libro de artista colaborativo. Un volumen editable que funciona, literal y metafóricamente, como una melodía visual conjunta.
Cajas de ideas y linajes de tinta
El proceso, que tuvo lugar en los históricos talleres de la Fundación Estampería Quiteña—un referente de las artes gráficas en Latinoamérica con más de 25 años de trayectoria —, comenzó con un ejercicio de arqueología personal. Cada uno de los dieciocho creadores seleccionados acudió al encuentro con un «contenedor de ideas» : cajas físicas que albergaban sus propios archivos de elementos, recuerdos y obsesiones plásticas.
De ese choque de memorias individuales emergió el hilo narrativo del libro. Conceptos tan viscerales como los linajes femeninos, la resistencia, las tejedoras ancestrales, la infancia y la semilla comenzaron a entrelazarse sobre el papel.
En este laboratorio de una semana , la palabra escrita abandonó su función puramente lingüística para convertirse en plástica. Las matrices de grabado incorporaron la tipografía tradicional no solo para ser leída, sino para ser mirada. La tinta y la presión de la prensa fusionaron los textos y las imágenes en un entramado visual donde las letras adquieren la textura del relieve y el protagonismo de la forma.
Un coro en el taller
La denominación del proyecto no es casual. Entender el libro como algo «coral» implica que la obra final no es una suma de páginas inconexas, sino una secuencia donde las imágenes y las palabras de los diferentes autores se superponen y dialogan en armonía. Como un coro litúrgico que comparte un mismo conocimiento técnico y emocional, los artistas han tejido una partitura gráfica única.
Con esta propuesta, el espectador deja de ser un mero observador pasivo. Al enfrentarse a «Gráfica Coral», se ve obligado a descifrar los tiempos, a resignificar cada línea de grabado y a perderse en el laberinto de un relato que pertenece a muchos, pero que resuena en la memoria de cualquiera. Una demostración de que la artesanía del grabado, lejos de ser una técnica del pasado, sigue siendo uno de los vehículos más potentes para fijar la memoria colectiva.
Ficha Técnica de la Exposición:
- Título: Gráfica Coral
- Lugar: Centro Cultural Ecuatoriano
- Fechas: Del 21 de mayo al 21 de junio de 2026
- Comisarias: Paulina Guarderas y Marta Aguilar
- Instituciones organizadoras: Fundación Estampería Quiteña y Embajada de España en Ecuador
