El Banco de España. Exposición en su sede madrileña
Fotografías, maquetas, pinturas, retratos, esculturas…
dan cuenta de los avatares de nuestra gran entidad financiera. El Banco
de San Carlos fue considerado como el primer antecedente histórico
de la banca pública española. Fue fundada como entidad privada
al servicio financiero del Estado en 1782, organismo emisor de los primeros
billetes españoles.
De aquel Banco al de hoy, media un gran trecho. En 1978
se hizo un concurso de ideas para culminar el cerramiento de la manzana
por la esquina donde confluyen la calle Alcalá y Marqués
de Cubas. La propuesta del arquitecto Moneo fue considerada la más
idónea ya que preserva el espíritu de evolución del
edificio.
La
exposición muestra otras propuestas de mayor modernidad y gran
interés, aunque se optó por la ecléctica, que sin
hacer pastiche de lo anterior, sí lo emula para dar unidad a la
manzana, incardinada en la imagen de la ciudad. Contemplar las diferentes
propuestas es un ejercicio de arquitectura comparada.
«La historia del Banco y del edificio tienen un
acontecer paralelo», dice Jaime Caruana, gobernador del Banco de
España. La muestra es una conmemoración de los 150 años
de la denominación Banco de España. José María
Viñuela, conservador del Banco de España escribe en el catálogo
sobre la arquitectura del edificio como «plenitud del modelo»
y explica las propuestas de los grandes arquitectos:
«Cuatro de las soluciones planteadas –Cubillo,
Moreno
Barberá,
Yarnoz y Moneo- tenían acentos continuistas, diferenciados sustancialmente
en el planteamiento compositivo de las fachadas y, sobre todo, en la capacidad
del análisis del edificio en su conjunto. Martorel, Bohigas y Mackay
optaron por hacer dos propuestas con soluciones alternativas: una de zona
ajardinada ocupando todo el solar y otra de pabellón con menor
altura que el edifico. Corrales y Molezún propusieron una construcción
en altura con fachadas en muro cortina y también, como segunda
idea, la inclusión de un volumen de cerramiento hasta la cornisa
existente. Eleuterio Población, finalmente, respondió a
las demandas del concurso con el modelo de una solución hermética
completamente opuesta a la imagen de la fachada de Alcalá».
La idea de Moneo resultó ganadora por su «claridad expositiva».
