BETTYE LAVETTE:The Scene Of The Crime(Anti-PIAS)Por Xavier Valiño
La
idea de unirlos fue del capo de Anti, pero Hood, que siempre había
soñado con grabar con alguno de los clásicos del soul, la
hizo suya y, sobre todo, supo entender el proyecto como nadie. Por encima
de todo estaba Bettye Lavette, la voz, esa voz arenosa, en primer plano,
sin necesidad de que la música la cubriera, sino tan sólo
que la respaldara, aunque está claro que al ser un grupo que lleva
años trabajando juntos eso se tiene que reflejar en sus estrías.
Además, lo novedoso es que sea un grupo de rock, y no músicos
de sesión habituados al soul, creciéndose el material con
el contraste.
Y, por supuesto, están las canciones, 10 en este
caso -una compuesta entre ambos- que eligieron de 30 en las que trabajaron.
El material casi es lo de menos. Porque en los dos discos que Bettye Lavette
lleva editados en este siglo a sus 60 años -y, por suerte, aún
le queda uno más con Anti- suena LA VERDAD. La verdad de una mujer
que se enfrenta a su vejez en plenitud, tras 44 años en la música,
sin casi ninguna recompensa. The Scene Of The Crime, como antes
sucedió con I’ve Got My Own Hell To Raise, es pura intensidad
emocional: instrumentación espartana, canciones desnudas, una voz
que vive y respira entre la música.
Poco importa que la selección se nutra de canciones
compuestas por hombres (en el que le precedió eran de mujeres)
porque eso se convierte en un detalle anecdótico. Aquí lo
que queda claro es que la cantante las hace suyas para mostrar una única
historia, la suya, al tiempo que nos recuerda una de las máximas
del soul: que su grandeza radica en el/la cantante y no tanto en la canción.
