“BAMBÚ y JARDÍN”. El arte de encontrarsePor Maica Nois
Con la exposición se establece un vínculo entre China y España que, aunque separadas por montañas y mares, están íntimamente conectadas por su profundo amor al arte y la naturaleza, con lo que esta muestra construye un diálogo poético entre ambas culturas en lo más profundo de la estética.
Se han reunido 20 artistas chinos que, partiendo de la tradición cultural, generan nuevas formas de creación ante el gran desafío de nuestra era. Para mostrarlo se realizan dos secciones: “Nuevas interpretaciones del carácter del bambú”, centrada en el núcleo cultural del bambú para explorar su dimensión espiritual y su expresión conceptual en la creación artística, y “Reconstrucción del lenguaje del jardín”, que interpreta las diferentes facetas de la estética de los jardines bajo un novedoso contexto visual, buscando la conversión contemporánea del lenguaje del jardín a través de una expresión artística multimedia.
Ambas se definen desde una perspectiva contemporánea e innovadora en la estética. Establecen un puente de diálogo partiendo de los símbolos clásicos de la cultura china en su sentimiento natural y su trasfondo cultural: “bambú y jardín”.
Pan Yikui, director del Museo Nacional de Arte de China, define: “La exposición reúne obras realizadas en diversos medios artísticos, entre ellos la pintura al óleo, la tinta china, la escultura y el videoarte. De modo que no solo da continuidad a las cualidades espirituales de la estética del bambú y del jardín, sino que también pone de manifiesto la transformación creativa de los artistas de hoy. Las dos secciones están vinculadas de manera orgánica. A través de estas obras el público podrá percibir tanto la riqueza espiritual de la cultura tradicional china como la vitalidad creativa de los artistas de nuestro tiempo. Presentada en el Centro Cultural de China en Madrid, la exposición hace que ‘el carácter del bambú’ y ‘el lenguaje del jardín’ dialoguen y se reflejen mutuamente. Además, su celebración coincide con la tradicional Fiesta del Medio Otoño, donde el sentido de reunión familiar y la elegancia serena de esta tradición se entrelazan, aportando una dimensión poética singular a este encuentro entre las culturas de Oriente y Occidente”.
En el acto de presentación, el comisario Wang Meng ha estado introduciendo a los artistas y la interpretación de su obra.
Primero con el bambú, que en la cultura china es considerado un elemento natural lleno de vitalidad debido a su rápido crecimiento, su flexibilidad para doblarse sin romperse, sus tallos huecos (que simbolizan la humildad de mente abierta) y sus nudos firmes (que representan la integridad moral y la resiliencia). Se le atribuye un carácter sereno, modesto y apacible, puesto que crece sin prisa ni pausa con un carácter interno propio; expresión de buena fortuna que anuncia la paz para que todo marche de manera fluida y pacífica. Estas referencias hacen que a los artistas les resulte un disfrute representarlo en sus diferentes situaciones: los brotes primaverales, las luces y las sombras que traslucen a través de las cortinas de bambú en la noche o los reflejos sobre el agua. Encarna tanto la comprensión china de la naturaleza como las aspiraciones espirituales de su cultura.
En la muestra están representados por: el óleo sobre lienzo de bambús de Wu Didi titulado Ondeando, en suave ondulación, flexibles e indoblegables, suspendidos en una vibrante quietud de movimiento que no termina nunca de detenerse. Mientras que en la pintura al óleo de Yang Xun, Bambú bajo la luz de las luciérnagas, se ofrecen sutiles destellos de luz difuminada con una textura que conduce a una experiencia magnética en la quietud de la noche. Hojas de bambú, en acero inoxidable, de Guo Bilong le confiere una lógica escultórica. Por su parte, en Persiana-bambú Mao Donghua hace una silueta-cortina de bambú con una persiana que deja traslucir destellos de luz, y en Bambú persiana de Guo Jianlian la mirada se dirige hacia un boscaje de bambú en el exterior en luminosos verdes y amarillos.
Pasando a continuación al jardín, partiendo del jardín tradicional chino, se hace una exploración que va desde su concepto estético tradicional hasta la creación artística contemporánea. Se han contemplado a través de diversos medios, desde el pincel y la tinta hasta el videoarte, llevando al espectador a la inmersión en jardines ideales con sus lógicas espaciales dentro de la naturaleza, conectando la tradición con la contemporaneidad. Los jardines chinos constituyen un mundo natural condensado en el que se disponen con ingenio rocas, paisajes acuáticos, árboles, pabellones, senderos… todo en un mismo espacio para recorrer como en una pintura en movimiento. Se consideran no solo una integración con la naturaleza y la tradición cultural, sino también un lugar de tranquilidad donde encontrarse, tomar té, leer libros o experimentar el devenir de las estaciones. Puede decirse que el jardín refleja el estado de ánimo y la sensibilidad del pueblo chino.
La representación del jardín se encuentra en las obras de: Dong Wensheng y su fotografía Bambú en tinta, inspirada en la tradición de los literati, con luz y sombra en blanco y negro en una composición de gran refinamiento. Exuberante bambú verde, tinta y color sobre seda de Liu Mingbo, con la transparencia de sus colores. Esplendor de la noche de Huang Dan, en tinta y color sobre papel con grandes planos de negro, gris y rojo en una atmósfera de gran profundidad. El gran óleo sobre lienzo Banquete nocturno en el jardín del Oeste de Xiao Fangkai, con su extraordinaria riqueza visual en el profundo azul del cielo nocturno que recrea la atmósfera grandiosa y elegante de la Fiesta del Medio Otoño durante un banquete en el Jardín del Oeste. Deshielo, óleo sobre lienzo de Liu Yanrong, realizado tras una visita estival al templo Sansu en Meishan (Sichuan). ¿Con quién sentarse a contemplar?, tinta sobre papel de Qiu Ting, recrea el placer imaginado de tomar el té contemplando la lluvia. Campos silvestres. Agua primaveral, tinta sobre papel de Zeng Jianyong, conduce en pauta los árboles y rocas junto a riberas de aguas cristalinas. Y el videoarte de Peng Wei, Todos necesitamos historias, que mediante un dibujo de extrema precisión y cromatismo establece las estaciones y genera un diálogo entre jardín, memoria, tiempo, tradición y presente.
Recorrer esta exposición es todo un acierto en estas fechas tan adecuadas para introducirse con serenidad en la contemplación de la belleza y la energía vital sin fin en el tiempo que estos artistas saben plasmar y ofrecernos dentro de un lenguaje visual del siglo XXI.
Información práctica:
La exposición BAMBÚ y JARDÍN. El arte de encontrarse se podrá visitar de forma gratuita en la sala de exposiciones del Centro Cultural de China en Madrid (Calle del General Pardiñas, 73) hasta el próximo 10 de noviembre de 2026. El horario de apertura es de martes a sábado de 10:00 a 14:00 h y de 16:30 a 20:30 h.
