Aurelia Muñoz, tejedora de sueños
Hay quienes emplean pigmentos para expresar su talento en un lienzo o mural, quienes esculpen en piedra, madera o barro. Aurelia Muñoz sin embargo se inclinó por un material más sencillo: los hilos, las cuerdas, las lanas y con ello demostró que no es tan importante el componente usado sino la imaginación y creatividad del autor para lograr el resultado que se propone.
Aurelia Muñoz (1926-2011) nació en el seno de una familia vinculada al mundo artístico. Su padre Santiago Muñoz Bachs, cartelista y pintor, debió transmitirle la vocación por la creación artística. Se matricula en la Escuela de Artes y Oficio de su ciudad natal, Barcelona, y comienza a interesarse por las artes textiles. Su investigación sobre los nudos y la ropa antigua la lleva a comprender las muchas posibilidades que ofrecen los tejidos para desarrollar un lenguaje plenamente contemporáneo alejado de la práctica decorativa. De esta forma, una técnica tradicionalmente asociada a la artesanía, se convierte en sus manos en piezas donde la integración de la escultura y la arquitectura da lugar a un trabajo de grandes volúmenes textiles e instalaciones inmersivas que parecen sacados de sueños irreales o mundos fantásticos.
Si bien en los inicios estuvo influida por las técnicas tradicionales y el arte popular del tapiz, a partir de 1970 abandona sus principales fuentes de inspiración para crear las célebres cometas y estructuras flotantes. Su valentía para equiparar el arte textil -considerado tradicionalmente una disciplina menor-, y demostrar que este podía alcanzar la misma relevancia que la pintura o escultura, es tal vez la gran aportación de Aurelia. Obra que se se caracteriza por el empleo de fibras naturales como el sisal, cáñamo, algodón, yute o el lino trabajadas mediante técnicas muy complejas: el macramé el trenzado o el anudado. El resultado son esas formas orgánicas, arquitectónicas que parecen suspenderse en el aire evocando estructuras vegetales, velas, nubes que flotan ante nuestros ojos.

Estos días el Museo Reina Sofía presenta la retrospectiva más importante que se ha dedicado a la artista catalana. Deuda que había que reparar con una de las figuras más innovadoras del arte textil contemporáneo. La exposición que lleva por título “Entes” (un ser constante en su vida que va más allá de la naturaleza orgánica o inorgánica, abstracta o figurativa, animada o inanimada) presenta un recorrido desde 1960 a 1990 con más de un centenar de obras en las que se incluyen tapices y esculturas textiles, maquetas, dibujos y una gran documentación que permite conocer su evolución artística. Desde los bordados de los años 60 donde reinventa cuadros clásicos, pasando por las grandes esculturas de macramé anudadas de los 70 y finalizando en la sala de los “Pájaros-cometa” de los 80 inspiradas por su afición a la papiroflexia y búsqueda de ligereza…. este ingente trabajo nos acerca al virtuoso y poético pensamiento de la autora. Y es que esta mujer gracias a su perseverancia y enorme esfuerzo, ha logrado reconocimiento mundial y demostrado que con los hilos se pueden crear historias fantásticas, obras bellísimas que emocionen y permanezcan para siempre en la memoria colectiva.
INFORMACIÓN PRÁCTICA
- Exposición: Aurèlia Muñoz. Entes
- Organizan: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid) y MACBA (Barcelona)
- Sede actual (Madrid): Museo Reina Sofía (Edificio Nouvel, Planta 0 — C/ Santa Isabel, 52)
- Fechas: Del 29 de abril al 7 de septiembre de 2026
- Horarios: Lunes y de miércoles a sábado, de 10:00 h a 21:00 h; domingos, de 10:00 h a 14:30 h (Martes cerrado).
- Próxima sede (Barcelona): MACBA — Museu d’Art Contemporani de Barcelona
- Fechas: Del 5 de noviembre de 2026 al 29 de marzo de 2027
