ARCO se afianza y ARTMADRID se consolida
Las instituciones oficiales e institucionales son los
grandes coleccionistas y adquirentes de piezas en la feria de ARCO. La
ministra de Cultura Carmen Calvo ha subrayado que su departamento ha sido
el que más ha invertido en comprar obras, nade menos que 31 obras,
por un precio global de 2.089.317 euros, casi el doble de la edición
anterior. El Museo Reina Sofía es el gran beneficiado.
La
Fundación ARCO y el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla
y León (MUSAC) han sido otros grandes adquirentes con cifras que
suben los 214.000 y 120.000 euros respectivamente, seguidos del Gobierno
de Cantabria, la Diputación de Málaga y el Ayuntamiento
de la misma ciudad, Caja Burgos CAB, el MACUF (Museo de Arte Contemporáneo
Unión FENOSA); el CGAC (Centro Galego de Arte Contemporanea) o
el Instituto Oscar Domínguez de Tenerife.
Los nombres de artistas que se han vendido en ARCO son
fundamentalmente artistas vivos o jóvenes consagrados con una carrera
en marcha: Dario Urzay, Albert Oehlen, Jan Fabre, Cristina Iglesias, Rebeca
Horn, Juan Asensio, Noelia García Bandera, Juan Zurita, Antoni
Muntadas, Jean Marc Bustamante, Vik Muniz, Antonio Gómez Bueno,
Chema Lumbresas, Victoria Civera, Pilar Albarracín, Richard SerraMark
Vives, Pedro Calapez, etc.
Se ha echado de menos la presencia de más artistas
latinoamericanos, algo que se creyó en un principio iba a constituir
una de las esencias principales de ARCO como feria. Sería una pena
que se descuidara este campo, que podría ser un acento característico
si bien no su parte esencial.
En ArtMadrid, con 78 galerías y ventas superiores
a los
veinte millones de euros, lo que ha triplicado el año anterior,
se han adquirido sobre todo obras de las vanguardias históricas
de los años 20 y radicales de los 60: Picasso, Miró, Delaunay,
Max Ernst, Klein, Man Ray , Appel, Warhol, Mappelthorppe, Donald Sultan,
Fernando Botero, etc. Entre los españoles: Saura, Carmen Calvo,
Manolo Valdés, Equipo Crónica, Tàpies, Canogar y
Feito.
Para algunos observadores, ArtMadrid es más bien
un salón que una feria, si bien ofertaba también artistas
emergentes como Paulina Parra en el stand La Nave del Arte. Dos
mujeres dirigen esta feria: Gema Lazcano y María Eugenia Álvarez.
Sociológicamente está comprobado que el mundo del arte está
en manos o nombres femeninos en el campo de gestión.
Está claro que todavía las instituciones
españolas favorecen y apoyan a ARCO, de ahí los celos que
despiertan en las galerías que no son admitidas en su recinto.
Los coleccionistas españoles han abierto su óptica y ya
adquieren nombres extranjeros, pero el gran drama, con las cifras y estadísticas
de Comercio en la mano es que los coleccionistas extranjeros siguen comprando
poco arte español. El desnivel de la balanza está en disfavor
de las ventas, a diferencia de las altas sumas que hoy por hoy gastamos
en arte del exterior.
ARCO
tiene que seguir luchando en este campo de manera imparcial y directa
al mismo tiempo. La competencia de las grandes ferias es hoy más
fiera que nunca. Basilea se desplazó también a Miami y le
ha afectado mucho a la tradicional feria que llevaba el nombre de la ciudad
americana. Washington inaugura una nueva feria con parámetros más
figurativos o conservadores. Veremos. Especializarse en algo es necesario,
para que las ferias no sean calcadas como gotas de agua.
Lourdes Fernández se mantiene optimista por haber
superado en un 15% los resultados del 2006. Gema Lazcano ha acertado al
colocar ArtMadrid en las mismas fechas que ARCO, previendo que el público
puede hacer doblete. Son dos ferias diferentes y no se hacen la competencia.
La Comunidad de Madrid envió al consejero de Cultura Carlos Fisas
a la inauguración. No apareció sin embargo Trinidad Jiménez,
secretaria de estado de Exteriores a quien se le esperaba según
la programación, pero todo resulto con éxito.
