Alauda y Oliver, dos aspirantes muy distintos al trono del cine español
Una es una cineasta muy personal con una profunda simbiosis con la industria y el otro arrastra cada vez más público desde su posición de director casi de culto. Ella viene arrasando con su película en los certámenes previos del cine español y él acumula un sinfín de reconocimientos internacionales en vísperas de luchar por los Oscars. Las cintas de ambos acumulan el mayor número de nominaciones para los próximos Premios Goya. Alauda Ruiz de Azúa y Oliver Laxe se disputan el trono del cine español desde planteamientos artísticos muy distintos. Este sábado en Barcelona se decidirá parte de esa pugna.

Alauda Ruiz de Azúa durante el rodaje de ‘Los domingos’. Firma: BTEAM Pictures
Apenas se llevan cuatro años entre sí. Ambos dieron sus primeros pasos en la publicidad. Laxe como estudiante para lanzarse después al cine de autor, y Ruiz de Azúa —que estudió comunicación audiovisual y filología inglesa antes de diplomarse como directora en la ECAM— compatibilizando trabajos en este sector con proyectos personales. A pesar de no contar todavía con una filmografía muy extensa, ambos atesoran una ingente cantidad de galardones y reconocimientos.
Él es el prototipo de cineasta de autor, celebrado más en Francia que aquí, al igual que otros compatriotas como Albert Serra y Jonás Trueba. Con Sirāt se ha paseado por festivales y galas de Europa y Estados Unidos y en menos de un mes podría sumarse a la exclusiva lista de directores españoles que han ganado la codiciada estatuilla de Hollywood (junto a Pedro Almodóvar, Alejandro Amenábar, Fernando Trueba, José Luis Garci, Luis Buñuel y Alberto Mielgo). Ella, por su parte, ha sabido conciliar el cine más íntimo con una visión comercial refrendada por la taquilla y las audiencias.
Este año, las películas de ambos han protagonizado las conversaciones cinematográficas (y no sólo) de este país. Ambos encarnan perfiles muy distintos en lo cinematográfico y lo personal, pero actualmente representan (con permiso de las Carlas Simón y los Rodrigos Sorogoyen) la punta de lanza de nuestro cine más actual.
RUIZ DE AZÚA, CINE ÍNTIMO QUE CALA EN TAQUILLA
Alauda Ruiz de Azúa (Baracaldo, 1978) sorprendió a todos con su tierna y conmovedora Cinco Lobitos (2022), sobre maternidad y relaciones familiares, con la que ganó la Biznaga de Oro en el Festival de Málaga y se llevó el Goya a mejor dirección novel. Lejos de acomodarse en el drama cotidiano e intimista, al año siguiente firmó para Netflix Eres tú, una comedia romántica con guion de Cristóbal Garrido y Adolfo Valor y un reparto repleto de caras conocidas como Álvaro Cervantes, Silvia Alonso, Gorka Otxoa o Susana Abaitua.

Oliver Laxe durante el rodaje de ‘Sirat’. Firma: BTEAM Pictures
Sin abandonar su trabajo con las plataformas, debutó en las series con la aplaudida Querer (Movistar Plus+), en la que estuvo acompañada en la escritura del guion por Júlia de Paz y Eduard Sola (Casa en llamas). En ella abordó la violencia sexual dentro del matrimonio desde una perspectiva austera y realista que no esquivaba la complejidad de la cuestión ni las tensiones dentro de la familia de un modo libre de maniqueísmos, pero sin equidistancias. Una de las grandes series de 2024 en las que Nagore Aramburu —con la que ha vuelto a contar en Los domingos y que podría llevarse el Goya a mejor actriz de reparto por su papel de madre superiora— se consolidó como una de las grandes actrices del panorama español actual.
Con Los domingos, vuelve a firmar el guion en solitario, como ya hiciera con Cinco lobitos, compaginando escritura y dirección en un nuevo proyecto con marcado sello propio, como el que la lanzó al estrellato y del que no se ha bajado en estos cuatro años, consolidándose así como uno de los grandes nombres del cine español. Concha de Oro del pasado Festival de San Sebastián, Los domingos, que ha avivado el debate sobre la religión en nuestra sociedad, ha supuesto un fenómeno de taquilla que ha superado los cuatro millones de recaudación y los 600.000 espectadores en España.
OLIVER LAXE, CINE DE TAHONA Y UNA PERSONALIDAD EXCÉNTRICA
Muy diferente es la visión de Oliver Laxe (París, 1982), quien además de no ocultar su animadversión por Netflix y las grandes plataformas comerciales —es conocida su reciente analogía sobre el cine comercial y el pan de molde—, suele apoyarse en sus películas en actores no profesionales, aunque para Sirāt ha contado con la veteranía y el dominio ante la cámara de Sergi López.
Es, desde luego, la personalidad excéntrica (y a veces polémica) de Laxe muy distinta de la de Ruiz de Azúa, más discreta y alejada del ruido, dejando que sea su cine el que hable por ella. El gallego muestra sus opiniones cinematográficas sin tapujos, trayéndole más de una polémica, pero dándole también una enorme proyección pública, una actitud que podría recordar al ruido que acompaña siempre a Albert Serra, aunque desde un tono más templado que el del catalán, quien no suele tener problemas en despellejar el cine ajeno cuando no le gusta y en abonar el propio (si no se quiere uno mismo…).
Si bien no es amigo de las etiquetas, Laxe está considerado como uno de los grandes representante del novo cine galego y la terra galega está muy presente en su cine —así como el País Vasco en el de Ruiz de Azúa—, si bien el director nacido en París parece más proclive a cruzar las fronteras y llevar sus historias hasta una rave en medio del desierto del Sáhara. También su cine goza de mayor reconocimiento internacional. Acaso por haber nacido a orillas del Sena y haber vivido en la capital gala hasta los seis años, su cine presenta una fuerte conexión con el público y la crítica franceses, hasta el punto de que todas sus películas han recibido algún premio en el prestigioso Festival de Cannes (Todos sois capitanes se llevó el Fipresci en 2010, Mimosas el de la Semana de la Crítica en 2016, O que arde el del jurado de la sección Un certain regard en 2019 y Sirāt el Premio del Jurado en 2025). Con su última cinta, además, ha cosechado galardones en los Premios del Cine Europeo, en los festivales de Los Ángeles y Chicago en Estados Unidos, ha rascado nominación en los BAFTA británicos, y espera todavía sumar nuevos reconocimientos en los César franceses y, por supuesto, los Oscars de la Academia de Hollywood.
