Juliana Serri: «Velos y desvelos»

Juliana Serri: «Velos y desvelos»

La exposición que presenta el Espacio Cultural de la Casa de Brasil sobre la obra de Juliana Serri es, sencillamente, magnífica. Los grandes y luminosos espacios de este precioso centro acogen sus Más»

“La Traviata” inaugura temporada en ABAO

por Alberto López Echevarrieta

Palacio Euskalduna de Bilbao, 29 de setiembre y 2, 5, 6 (Opera berri) y 8 de octubre de 2012

La traviata en dos versiones inaugura la LXI Temporada de Ópera de la capital vizcaina en una coproducción de ABAO (Asociación de Amigos de la Ópera de Bilbao) y el Teatro Real. Este título, junto a Les vêpres siciliennes y Un giorno di regno, componen el trío Tutto Verdi del presente programa, continuación del que viene desarrollándose desde hace años en un deseo de ofrecer la totalidad de las obras de uno de sus compositores líricos favoritos. Una de las dos versiones de La traviata corresponde a las funciones de abono y la otra a Opera Berri, con un trío protagonista diferente, pero con la misma producción, a precios populares.

La dama de las camelias

                Cuando Giuseppe Verdi vio en un teatro de París La dama de las camelias quedó subyugado con la fuerza y el dramatismo de la historia de la muchacha guapa y pobre que se dedica a la prostitución de lujo en la capital francesa hasta que se enamora de un joven del que se aleja para no dañar su reputación. Acaba muriendo tuberculosa. Verdi, que estaba buscando argumento para cumplir con un compromiso que tenía con La Fenice de Venecia para las fiestas del inmediato carnaval, no dudó un momento en adaptarla para su próxima ópera.

                Francesco Piave escribió el libreto siguiendo las pautas de Alejandro Dumas Jr. y cambiando únicamente los nombres de los protagonistas, de forma que Violetta Valéry corresponde a la hoy archifamosa Margarita Gautier. Malas lenguas decían que el asunto correspondía a un episodio de la vida del propio Dumas y debía ser verdad. Así nació La traviata.

                Verdi, que era un hombre muy liberal y progresista, no vio maldad en la línea argumental de la obra y, siguiendo la costumbre, situó la acción en el pasado en un intento de burlar la acción de la censura que siempre encontraba parecidos con personajes contemporáneos y oscuras maniobras que, en la mayor parte de las veces, no existían.

                La traviata se estrenó en el teatro de La Fenice el 6 de marzo de 1853 constituyendo un auténtico fracaso. Verdi se preguntaba qué parte de la culpa le correspondía, ya que estaba convencido que la música que había compuesto en tan solo seis semanas era de una belleza sin igual. Dejó entrever que los protagonistas que tuvo que aceptar de mala manera destrozaron la representación, puesto que la cantante encargada de incorporar a Violetta, Fanny Salvini Donatelli, era una mujer gorda y de aspecto plenamente saludable. Estas características fueron las causantes de que el público, al final, se partiera de risa cuando se estaba muriendo de tuberculosis. Tampoco el barítono, Felice Varesi, se esmeró en su trabajo, por lo que los espectadores arreciaron en protestas para inri del de Parma.

                Verdi retiró la obra de circulación introduciendo en ella algunas novedades que fueron advertidas en el reestreno que tuvo lugar al año siguiente en la misma Venecia, pero en el teatro San Benedetto. El vestuario, por ejemplo, ya no era del momento, sino que correspondía a la época del Renacimiento. Hoy, sin embargo, la acción se sitúa en el París moderno.

El camarote de Violetta

                En La traviata se desarrolla el estilo propio y la técnica más depurada de Verdi. Prototipo del hombre de teatro, poseía un absoluto dominio del drama. Cuidaba y mimaba no sólo las partituras, sino también los libretos de sus óperas, lo que le permitía plantear éstas con auténtica perfección. Asistía a los ensayos, aportaba ideas a los escenógrafos, cuidaba a sus intérpretes… Lo dicho, vivía el teatro. Esta obra, dividida en tres actos, arranca con un bellísimo preludio orquestal para pasar seguidamente a pasajes de gran dramatismo junto a otros tan brillantes como el popular brindis Libiamo que entona Alfredo siendo coreado por todos los invitados a una fiesta. Son felizmente recordados Ah, fors’è lui a cargo de Violetta y el Di Provenza il mar, il suol del mismo Alfredo.

La versión bilbaína

                Merced a todos estos detalles, La traviata es una de las piezas de repertorio más conocidas. En esta ocasión, ABAO y el Teatro Real han coproducido el espectáculo que se ofrece en Bilbao en cinco representaciones que corresponden a dos versiones que únicamente difieren en el trío protagonista. La de abono, que se ofrece en cuatro fechas, está protagonizada por Ermonela Jaho (Violetta), José Bros (Alfredo) y Artur Rucinski (Giorgio), mientras que la quinta representación corre a cargo de Davinia Rodríguez (Violetta), Merunas Vitulskis (Alfredo) y Luis Cansino (Giorgio). En otros papeles, comunes a ambas representaciones, están Itxaro Mentxaka, Ainhoa Zubillaga, Eduardo Ituarte, César San Martín, Damián del Castillo y Miguel Ángel Zapater.

                El tenor catalán José Bros dejó muy buen recuerdo en Bilbao al encarnar al protagonista de Romeo y Julieta en la última temporada de ABAO, por lo que es esperada su reaparición. Debutan en la escena vasca la albanesa Ermonela Jaho, soprano formada en la acreditada Academia Santa Cecilia de Roma y ganadora entre otros galardones del Premio a la Mejor Cantante en el Festival de Wexford el año 2000; y el barítono polaco Artur Rucinski, graduado en la Academia de Música de Varsovia y especialista en Verdi y la ópera rusa.

                Interviene la Orquesta Sinfónica de Bilbao y el Coro de Ópera de Bilbao que prepara Boris Dujin, dirigidos por Keri Lynn Wilson. Responsable de la dirección de escena es Pier Luigi Pizzi.